El estadio Hernán Ramírez Villegas de Pereira permanecerá cerrado hasta 2027 debido a los daños estructurales que le causó el terremoto del 10 de agosto de 2026, sumados a las obras de remodelación que se adelantan desde principios de año. La secretaria de Deportes de Pereira, Sandra Milena Grajales Ocampo, indicó que la magnitud de las afectaciones en dos de las tribunas se conocerá tras los estudios técnicos que realiza la compañía aseguradora, con un plazo estimado de 60 a 90 días para tener los resultados. Mientras tanto, el Deportivo Pereira no tiene fecha de reapertura ni sede alterna definida para el resto del torneo, y su partido de la fecha 10 de la Liga BetPlay II-2026 se disputó a puerta cerrada en el estadio del Deportivo Cali, en Palmaseca.
Un estadio históricamente emblemático que hoy enfrenta su peor momento
El escenario, que fue renovado para el Mundial Sub-20 de 2011 y considerado uno de los mejores del país, ya estaba en mantenimiento preventivo desde finales de 2025, cuando se iniciaron las adecuaciones de gramilla, pista atlética, sistemas eléctricos y de sonido. El sismo del 10 de agosto agravó las condiciones estructurales de dos tribunas, lo que obligó a la Alcaldía a evaluar las obras requeridas con base en los dictámenes periciales. Sin embargo, el panorama deportivo del club es igualmente crítico: ocupa la casilla 17 con apenas seis puntos, producto de una sola victoria frente al Deportivo Pasto por 2-1, y enfrenta una profunda crisis económica que incluye sanciones de la FIFA por deudas salariales y denuncias de la Asociación Colombiana de Futbolistas Profesionales por incumplimientos laborales.
En el terreno de juego, la escuadra matecaña volvió a caer en condición de visitante, esta vez contra Atlético Bucaramanga, que se impuso 3-1 con tantos de Luciano Pons al minuto 5 y Emerson Batalla al 37, más el tanto definitivo de Jhon Fredy Salazar en tiempo de adición. El descuento de Pereira lo marcó Yúber Quiñones al 30, luego de que el VAR validara la acción por fuera de lugar, mientras que el gol de la diferencia llegó tras un choque entre el lateral y el central locales. Los dirigidos por el técnico de turno suman ahora una racha preocupante de cara a la tabla de promedios, que comenzará a regir en 2027 y que los pone en riesgo de descenso si no logran superar esta situación institucional y deportiva.
La Alcaldía de Pereira y la secretaria Grajales Ocampo insisten en que se cumplirá el cronograma de remodelaciones, pero la realidad muestra que el club quedó sin estadio y sin respaldo económico para asumir los costos de nómina y logística. El regreso a casa no tiene fecha y, por ahora, los aficionados solo pueden esperar noticias que definan el futuro de un equipo que hoy vive una de las crisis más complejas de su historia reciente.









