Tres exempleadas de la Asociación Colombiana de Droguistas Detallistas (Asocoldro) presentaron una denuncia penal ante la Fiscalía General de la Nación contra Greison Camargo Quintero, quien hasta enero de 2026 se desempeñó como director jurídico del gremio. Las mujeres, identificadas como Luisa, Lizet y Sara —cuyos nombres reales se mantienen protegidos—, lo acusan del delito de acoso sexual laboral, con relatos que incluyen preguntas explícitas sobre su vida íntima, comentarios de índole sexual y una presunta invitación a una habitación de hotel durante un evento de la organización. La denuncia fue radicada el pasado 19 de junio de 2026, y las afectadas aseguran que decidieron actuar tras descubrir las coincidencias entre sus testimonios.
Según los relatos recogidos por la revista Cambio, los hechos ocurrieron en distintos momentos entre 2024 y 2025. En el caso de Luisa, de 22 años, el episodio se habría presentado en 2024 en la propia oficina de Camargo dentro de Asocoldro, donde, según su testimonio, el exdirector jurídico la citó sin que mediara una razón laboral clara. Luisa relata que durante unos 40 minutos él la interrogó sobre su vida sexual, preguntándole “cómo me gustaba que me lo hicieran, hasta cómo me gustaban los penes”, e incluso indagó sobre la frecuencia de sus relaciones con su pareja. “Fue como con un morbo para esculcar de mi vida íntima”, declaró la joven a la citada publicación. La denunciante asegura que, al notar su silencio, Camargo se levantó, fue al baño, se lavó las manos y le dijo: “¿Por qué no me dices nada? Ves que te dejé pensando con todo lo que te dije”.
Patrón de conducta en la organización
Lizet, de 25 años, vivió una situación similar en julio de 2025, pero en esta ocasión el encuentro, según su denuncia, ocurrió en un parque cercano al lugar de trabajo. La exempleada afirma que Camargo la abordó con preguntas de contenido sexual explícito, como si sabía “dónde quedaba el clítoris”, “si había sentido un orgasmo” y “cuántos penes había visto”. “Empezó con una vulgaridad terrible”, aseguró Lizet. Por su parte, Sara, de 27 años, denunció que durante la Asamblea Nacional de Delegados de Asocoldro, realizada en mayo de 2025 en un hotel de Bogotá, el entonces director jurídico le entregó la tarjeta de su habitación y le dijo: “Te espero arriba en 15 minutos”. La mujer afirma que tras ese episodio comenzó a percibir comportamientos que calificó como hostigamiento laboral.
“Me seguía preguntando cosas de relaciones sexuales, que cómo me gustaba que me lo hicieran, hasta cómo me gustaban los penes. Incluso me preguntó cuál era la frecuencia con la que yo tenía relaciones con mi pareja, fue como con un morbo para esculcar de mi vida íntima”.
Luisa*, denunciante, en declaraciones a la revista Cambio
Las tres mujeres coinciden en que, durante el período en que ocurrieron los hechos, la dirección ejecutiva de Asocoldro estaba vacante, lo que le otorgaba a Camargo una autoridad amplia dentro de la organización. Pese a que Luisa y Lizet aseguran que no tenían un trato laboral directo y frecuente con él, dependían de su jerarquía o de la de sus superiores. El temor a represalias, a no ser creídas o a enfrentar la influencia que atribuían al directivo fue lo que, según afirman, las llevó a tardar en denunciar.
La versión del exdirectivo y la postura de Asocoldro
Greison Camargo Quintero, quien acumula más de diez años de trayectoria en el sector farmacéutico, niega “rotundamente” las acusaciones. Asegura que no mantuvo conversaciones de contenido sexual con las trabajadoras y califica los relatos como “increíbles”, argumentando que compartía oficina con otros empleados y que ejercía un rol de liderazgo durante el evento en el hotel. La defensa del exdirectivo vincula la denuncia penal con una demanda laboral que él mismo interpuso contra Asocoldro el pasado 15 de julio de 2026, casi un mes después de que las exempleadas presentaran la denuncia ante la Fiscalía. Camargo sostiene que fue despedido sin justa causa, versión que contrasta con la de la asociación.
Asocoldro, cuya directora ejecutiva actual es Lucía Monsalve, confirmó que el vínculo laboral de Camargo finalizó en enero de 2026. Sin embargo, la entidad asegura que su salida no obedeció a un despido injustificado, sino a una investigación interna por un presunto cobro irregular a la propietaria de una droguería afiliada. La asociación rechaza que la denuncia penal y la demanda laboral estén relacionadas. Adicionalmente, se conoció que existe una investigación contra Camargo en la Comisión Seccional de Disciplina Judicial de Bogotá por ese mismo caso de cobro irregular.
“Te espero arriba en 15 minutos”.
Presunta frase de Greison Camargo Quintero al entregar la tarjeta de la habitación de hotel, según el testimonio de Sara*, denunciante, a la revista Cambio
Hasta el momento, la Fiscalía General de la Nación no ha citado formalmente a las denunciantes ni al exdirectivo para tomar declaración. Las tres mujeres esperan que el proceso avance y que su testimonio sirva para que hechos como los narrados no se repitan en el entorno laboral. La denuncia por acoso sexual se suma a las controversias que rodean la salida de Camargo de Asocoldro, un caso que mantiene en vilo al gremio farmacéutico colombiano y que pone en evidencia las dificultades que enfrentan las víctimas de acoso para alzar la voz.










