José Rojas Larez, expareja de Rusmery González y principal sospechoso de la desaparición y muerte de Ana Lucía González Mendoza, una niña de ocho años, fue capturado este miércoles 16 de septiembre en Bogotá. El cuerpo de la menor fue hallado sin vida en una alcantarilla del barrio Juan José Rondón, en la localidad de Ciudad Bolívar, al sur de la capital colombiana. La captura se produjo luego de que las autoridades identificaran a Rojas como la última persona que estuvo con la niña, según registros de cámaras de seguridad, y tras la denuncia interpuesta por la hermana de la víctima, Rusmery González.
La menor había sido reportada como desaparecida el lunes 14 de septiembre, aunque su familia, que residía en Venezuela, tenía previsto regresar a ese país durante esa misma semana. Ana Lucía llevaba aproximadamente tres meses en Colombia. Ese día, su hermana, Rusmery González, sostuvo una fuerte discusión con su expareja, José Rojas, debido a un episodio de celos. La mujer relató que durante el altercado, Rojas se apoderó de sus pertenencias, documentos personales, el celular y los documentos de los niños.
La versión de la hermana
Rusmery González narró que, tras la discusión, salió del apartamento en el cuarto piso junto con los niños. Mientras llevaba en brazos a su hijo de dos años, le indicó a Ana Lucía que buscara ayuda en una panadería cercana donde suelen permanecer policías. “Yo le digo a la niña: «Anda para allá y le dices al policía que te ayude», porque el sujeto, mi expareja, se habría llevado mis pertenencias”, declaró la mujer. Sin embargo, al regresar, la menor ya no estaba. La familia no reportó la desaparición de inmediato, pues pensaban que la niña podría haber ido a casa de algún conocido o que se trataba de un extravío momentáneo, agravado por la premura del viaje programado.
“Yo tenía sospechas de él y ahora aclaró que sí fue él porque fue la última persona con la que fue vista la niña”
Rusmery González, hermana de la víctima
Las autoridades han establecido como hipótesis principal una venganza por la ruptura sentimental entre Rojas y Rusmery, ocurrida cuatro semanas antes de los hechos. La Fiscalía General de la Nación trabaja en la recopilación de pruebas, incluyendo los videos de las cámaras de seguridad y testimonios, para determinar cómo el cuerpo de la menor terminó en la alcantarilla y esclarecer la causa exacta de la muerte. Mientras tanto, el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses realiza los procedimientos forenses para establecer la fecha y las circunstancias del fallecimiento.
Rusmery González, visiblemente consternada, sostiene que su expareja actuó por venganza tras la separación. “Por todo lo que pasó ese día, pienso que pudo haber sido por venganza”, afirmó. La captura de José Rojas Larez se efectuó en el marco de un operativo conjunto entre la Policía Metropolitana de Bogotá y la Fiscalía, que ahora deberá presentar las pruebas ante un juez de control de garantías mientras avanza la investigación por el homicidio de la menor de ocho años.










