Medicina Legal y la Fiscalía confirmaron que la muerte de Michelle Dayana Chavarría, la niña de seis años desaparecida en el municipio de Buriticá, Antioquia, fue un homicidio causado por un golpe con un objeto contundente. El dictamen forense, conocido por Noticias RCN, descartó cualquier otra causa y estableció que la menor fue víctima de un ataque violento en la zona rural donde posteriormente fue hallado su cuerpo, a pocos kilómetros de su vivienda.
La desaparición de Michelle ocurrió el pasado 25 de agosto de 2026, aproximadamente a las 9:55 de la mañana, cuando se encontraba en el patio de su casa mientras su madre, Juvany Chavarría, preparaba el desayuno. La niña salió del domicilio y, según imágenes de una cámara de seguridad, ingresó a un establecimiento cercano a las 10:05 y luego se dirigió hacia una zona de vegetación. Al percatarse de su ausencia, la madre inició una búsqueda desesperada que llevó a encontrar sus chanclas junto a un muro y huellas de pies descalzos. Perros adiestrados que intervinieron al día siguiente no lograron dar con su paradero.
Llamadas extorsivas y un adolescente señalado
Durante los seis días que duró la angustiosa búsqueda, la familia recibió llamadas extorsivas en las que les exigían 300.000 pesos a cambio de una supuesta entrega de la menor. Los familiares pagaron el monto, pero nunca se cumplió la promesa. Las autoridades inicialmente manejaron la hipótesis de un secuestro, pero el hallazgo del cuerpo el 31 de agosto en una zona rural a pocos kilómetros de la vivienda cambió el curso de la investigación. En redes sociales comenzó a circular un video en el que aparecía una niña junto a un adolescente de 16 años, quien fue señalado como posible responsable. El joven recibió amenazas y fue retirado de Buriticá por razones de seguridad, aunque hasta el momento no se ha identificado públicamente a un responsable del homicidio.
La investigación sigue abierta para determinar exactamente lo que ocurrió desde que Michelle dejó el patio hasta la agresión que le causó la muerte, así como la posible relación entre las llamadas extorsivas y las amenazas contra el adolescente. La comunidad de Buriticá permanece consternada por el crimen que ha conmovido a Antioquia y al país.










