El Servicio Geológico Colombiano reportó tres emisiones de ceniza desde el último boletín, dispersadas hacia el noroccidente por efecto de los vientos. La actividad sísmica continúa asociada principalmente al movimiento de fluidos bajo el cráter, mientras el volcán permanece en alerta Naranja.
El Puracé volvió a mostrar actividad visible. Desde la publicación del anterior boletín, el Servicio Geológico Colombiano (SGC) registró tres emisiones de ceniza en el volcán, que fueron desplazadas hacia el noroccidente del edificio volcánico de acuerdo con la dirección de los vientos.
Sin embargo, la observación directa del comportamiento del volcán estuvo limitada por un factor natural: la intensa nubosidad que cubría la parte alta del Puracé. El propio SGC advierte que estas condiciones dificultaron el seguimiento visual de las emisiones.
El reporte también señala que continúa predominando la actividad sísmica relacionada con la dinámica de fluidos dentro de los conductos volcánicos, especialmente eventos de largo período y pulsos de tremor. Estas señales continúan localizándose bajo el cráter, a profundidades inferiores a un kilómetro.
A esto se suma la continuidad de la deformación lenta del suelo en el sector comprendido entre los volcanes Puracé, Piocollo y Curiquinga. En el monitoreo de gases, el SGC mantiene el registro de emisiones de dióxido de azufre, aunque con una disminución en sus valores, mientras que la concentración de dióxido de carbono medida en el suelo continúa aumentando.
El informe registra además una anomalía térmica de muy baja energía en el fondo del cráter, identificada mediante la plataforma satelital MIROVA.
La alerta continúa en Naranja
El SGC precisa que, en las diferentes metodologías de monitoreo, los valores registrados durante las últimas semanas continúan por encima de las líneas base de comportamiento, lo que representa una alteración importante en la dinámica del volcán. Por esta razón, el Puracé permanece en estado de alerta Naranja.
El organismo explica que durante este nivel pueden presentarse disminuciones temporales de la actividad sin que ello signifique necesariamente que el volcán haya regresado a condiciones estables. Para pasar nuevamente a alerta Amarilla se necesita evaluar durante un tiempo prudencial todos los parámetros y establecer tendencias que indiquen una estabilidad confiable.
El SGC recomienda no acercarse a las zonas de los cráteres de los volcanes Puracé, Piocollo y Curiquinga ni a las cabeceras de los ríos que nacen allí, debido a la posibilidad de emisiones repentinas de gases y ceniza, expulsión de fragmentos de roca y formación de flujos de lodo de menor alcance.
Fuente: SGC










