Por homicidio de niña en Ciudad Bolívar, hermana entregará chats a la Fiscalía

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Un familiar de Shenner José Rojas Lárez, procesado por el feminicidio de la niña Ana Lucía González, de 9 años, entregará a la Fiscalía una serie de chats de WhatsApp atribuidos a Rusmeiri González, hermana de la víctima y pareja del capturado. En esas conversaciones, según lo que ha conocido el diario El Tiempo, Rusmeiri expresaba preocupaciones sobre la conducta de Rojas Lárez hacia la menor, manifestando temor e incluso la intención de denunciar lo que ocurría. El cuerpo de la menor fue hallado el 15 de septiembre de 2024 en una alcantarilla del barrio Juan José Rondón, en Ciudad Bolívar, Bogotá, y la Fiscalía sostiene que Rojas Lárez habría trasladado a la niña desde Mosquera tras una discusión con su pareja.

Los mensajes que serán puestos a disposición del ente investigador abarcan desde julio hasta el 12 de septiembre de 2024, apenas dos días antes del hallazgo del cadáver. En uno de ellos, fechado el 27 de julio, Rusmeiri le decía a su interlocutora, identificada solo como “Nebraska”, familiar del procesado: “Pero lo vas a denunciar. Yo estaba pensando en irme mañana, pero no puedo ir a la casa. Yo no quisiera que el bebé creciera sin su papá. Tengo miedo, y si mi tío se da cuenta, me van a regañar”. En otro pasaje, Rusmeiri manifestaba su angustia: “Me van a tratar de lo peor porque ante las personas yo decía que él era un gran hombre (…). Tenía que contarle a alguien que me sentía asficsiada y aunque él menosprecie a mi familia, aunque los vea insignificantes, él sabe cómo son los Wayúu cuando se meten con uno de ellos, y más si son niños”. La Fiscalía deberá ahora verificar la autenticidad de estos chats, así como su contexto y valor probatorio dentro de la investigación por feminicidio agravado y actos sexuales con menor de 14 años agravados, cargos que Rojas Lárez no aceptó.

Relato de la menor sobre una presunta agresión

Adicionalmente, Rusmeiri González concedió una entrevista al podcast “Conducta Delictiva” en la que narró que Ana Lucía le habría contado sobre una presunta agresión sexual ocurrida en el baño. Según la versión de Rusmeiri, ella le preguntó a la niña: “Decime la verdad. Decime la verdad”, a lo que la menor respondió, luego de pedirle “Confía en mí, yo te voy a cuidar”, y advirtió: “Pero no le vas a decir que yo te dije”. En ese relato, Ana Lucía describió: “Yo estaba en el baño (…) Cuando yo abrí la puerta, él entró y me empujó pa’l baño y me sentó en la poseta”. Y luego añadió: “Ya, me mostró su cosa”. Estas declaraciones se suman a la angustia que Rusmeiri ya había expresado en los chats, donde en una ocasión mencionó: “Yo siento más bien que la rabia de él es porque yo no le hago caso como tal y cuando ve a la niña trata de desquitarse con ella, pero delante de mí no se lo permito”. En otra comunicación, Rusmeiri confesó su temor a hacer recordar esos hechos a la menor: “No quiero hacerle recordar esas cosas, yo lo intenté pero no pude más porque se puso a llorar. Por eso también quería llevarla a que le revisen, pero sé que llamarían a la Policía enseguida”.

En medio de esas conversaciones, la familiar del procesado, Nebraska, propuso una estrategia para obtener información de la niña: “Primero es hablar con tu hermanita e intentar que ella hable. Si no habla, darle un lápiz y una hoja que diga qué le hace él, para saber con exactitud qué le hace”. La Fiscalía analizará si esa sugerencia fue aplicada y qué valor puede tener en la reconstrucción de los hechos. Parte del contenido de los chats no ha sido divulgado por los medios con el fin de preservar la intimidad y la dignidad de la víctima. Mientras tanto, Medicina Legal deberá establecer las circunstancias exactas de la muerte de Ana Lucía y determinar si hubo violencia sexual antes del fallecimiento. La investigación sigue en curso y la entrega de estos mensajes podría aportar nuevas luces sobre el caso que ha conmocionado a la comunidad.

“Pero lo vas a denunciar. Yo estaba pensando en irme mañana, pero no puedo ir a la casa. Yo no quisiera que el bebé creciera sin su papá. Tengo miedo, y si mi tío se da cuenta, me van a regañar”

Rusmeiri González, en chat del 27 de julio

El caso continúa bajo la lupa de las autoridades, que esperan que la autenticación de estos chats y las entrevistas realizadas permitan esclarecer lo ocurrido con Ana Lucía, una niña de 9 años cuyo cuerpo fue encontrado en una alcantarilla en el sur de Bogotá. Su hermana, Rusmeiri, ahora es testigo clave y sus comunicaciones previas al crimen reflejan un grito de auxilio que, según la investigación, no fue escuchado a tiempo.

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