La gerente de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (Eaab), Natasha Avendaño, descartó este miércoles 15 de abril de 2026 cualquier posibilidad de un nuevo racionamiento de agua para la capital durante la temporada seca que se avecina, gracias a la implementación de la Estrategia de Seguridad Hídrica, un plan de siete pilares diseñado tras la crisis de desabastecimiento que obligó a restricciones en 2024 y parte de 2025. El anuncio, respaldado por el alcalde Carlos Fernando Galán y el secretario General de la Alcaldía, Miguel Silva Moyano, garantiza el suministro para más de 10 millones de personas en Bogotá y los municipios aledaños atendidos por el sistema de acueducto.
La medida se da justo cuando se prevé el inicio de la temporada seca en noviembre próximo y la llegada del fenómeno de El Niño, que históricamente ha generado preocupaciones por desabastecimiento hídrico en varias regiones del país. Según explicó Avendaño, la clave ha sido la optimización de la planta de tratamiento Tibitoc, que desde abril logró aumentar el caudal autorizado por la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca, permitiendo tratar un mayor volumen de agua del río Bogotá. Esta estrategia se complementa con un nivel del sistema Chingaza que supera el 95 % de su capacidad, una cifra que contrasta con las proyecciones que, sin el refuerzo de Tibitoc, habrían dejado el nivel cercano al 62 %.
Una lección aprendida tras el racionamiento de 2024-2025
La experiencia del racionamiento que obligó a los bogotanos a modificar sus rutinas diarias durante más de un año se convirtió en el motor para diseñar una respuesta integral. «Y como ‘al perro no lo capan dos veces’, por ningún motivo vamos a permitir que Bogotá vuelva a sufrir una medida que nos obligó a modificar nuestras rutinas y a reacondicionar la vida diaria», afirmó tajante Natasha Avendaño durante el anuncio. La gerente detalló que la Estrategia de Seguridad Hídrica fue desarrollada con el apoyo de organismos multilaterales, entidades financieras internacionales y diversas dependencias del Distrito, y se sustenta en siete pilares que incluyen desde la optimización de infraestructura hasta campañas de consumo responsable.
«Les cuento cómo, gracias a nuestra Estrategia de Seguridad Hídrica, podremos garantizar el abastecimiento»
Natasha Avendaño, gerente del Acueducto de Bogotá
Miguel Silva Moyano, secretario General de la Alcaldía, fue enfático al señalar que «la gestión responsable del agua por parte del alcalde @CarlosFGalan después de la última sequía nos ha permitido garantizarle a la gente que podremos pasar El Niño sin racionamiento». Además, destacó el papel de la ciudadanía: «En Bogotá la mayoría de la gente ha puesto de su parte manteniendo un consumo responsable y la empresa de Acueducto de Bogotá se ha fortalecido». Las proyecciones del Ideam, aunque no incorporadas directamente en los cálculos oficiales, indican que con el refuerzo de Tibitoc el nivel de Chingaza podría alcanzar el 83 % durante la temporada seca, prevista entre noviembre de 2026 y abril de 2027.
Pese al optimismo, Avendaño hizo un llamado a mantener los hábitos de ahorro de agua ante la posibilidad de condiciones climáticas extremas. «No podemos bajar la guardia. Esta estrategia nos da un respiro, pero el cambio climático nos exige estar preparados», concluyó. Con este panorama, Bogotá se convierte en un ejemplo de planificación hídrica para otras ciudades del país, incluida Manizales, que también enfrenta desafíos similares en la gestión del recurso durante los períodos de sequía.










