En una operación que marca un hito en la búsqueda de justicia por el magnicidio que estremeció a la región, 18 personas fueron trasladadas este domingo desde la Penitenciaría Nacional de Haití hacia Estados Unidos para comparecer ante la justicia federal del Distrito Sur de Florida. La nómina está integrada por 17 exmilitares colombianos y por Joseph Félix Badio, exfuncionario del Ministerio de Justicia de Haití, quienes presuntamente participaron en el asesinato del presidente Jovenel Moïse, ocurrido el 7 de julio de 2021 en su residencia de Puerto Príncipe.
El traslado se realizó en una aeronave militar con destino a Miami, donde los procesados enfrentarán cargos ante los tribunales federales. Este operativo eleva a 30 el total de acusados formalmente vinculados al caso en territorio estadounidense, luego de que las investigaciones establecieran que gran parte de la planificación, financiación y logística del crimen se coordinó desde el sur de Florida, lugar donde residían varios de los implicados.
Una conspiración con raíces en Florida
Los documentos judiciales revelan que la operación original involucró a 22 antiguos miembros del Ejército colombiano, además de ciudadanos haitianos y personas vinculadas con Estados Unidos. La participación de los trasladados se habría dividido entre labores de asalto, coordinación logística y financiación del operativo, que buscaba obtener beneficios mediante oportunidades financieras ilícitas y contratos comerciales vinculados con un eventual cambio de poder en Haití, según indicaron las autoridades.
En mayo de 2026, cuatro hombres fueron declarados culpables en Miami por su participación en el caso, y otros implicados se declararon culpables y recibieron cadena perpetua. Sin embargo, la justicia estadounidense considera que aún quedan cabos sueltos por atar, por lo que este nuevo traslado busca avanzar en el esclarecimiento de la cadena de mando, el grado de participación individual y los flujos de dinero que financiaron la conspiración.
«Hoy marca la siguiente fase importante en nuestra búsqueda de justicia por el asesinato del presidente Jovenel Moïse», declaró Jason A. Reding Quiñones, fiscal federal para el Distrito Sur de Florida.
Jason A. Reding Quiñones, Fiscal Federal para el Distrito Sur de Florida
Las investigaciones, en las que participa activamente el FBI a través del agente especial Brett Skiles, apuntan a que los autores del complot buscaban obtener réditos económicos y concesiones comerciales una vez se consumara el cambio de régimen en Haití. La esposa del mandatario asesinado, Martine Moïse, quien sobrevivió al ataque con heridas graves, ha sido testigo clave en el proceso judicial.
«Cinco años después, seguimos llevando acusados ante los tribunales estadounidenses y aún no hemos terminado», afirmó Reding Quiñones, subrayando la determinación de la fiscalía de no dejar ningún frente sin resolver.
Jason A. Reding Quiñones, Fiscal Federal para el Distrito Sur de Florida
El caso se divide entre las pesquisas locales haitianas y las causas abiertas en Estados Unidos. Mientras tanto, la fiscalía de Florida sostiene que varios aspectos de la conspiración se coordinaron desde esa zona, donde los acusados gestionaron recursos, mantuvieron reuniones y articularon la logística necesaria para perpetrar el magnicidio que profundizó la crisis institucional y de seguridad en la nación caribeña. Entre los exmilitares colombianos trasladados figuran nombres como John Jairo Alarcón Posada y Juan Fernando Giraldo Uribe, quienes ahora deberán enfrentar el peso de la justicia estadounidense en los tribunales de Miami.










