La economía colombiana enfrenta un panorama de inflación persistentemente elevada que, según las proyecciones del codirector del Banco de la República, Mauricio Villamizar, se mantendría por encima de la meta del 3% no solo durante 2026, sino probablemente también en 2027. Esto significaría que el país completaría siete años consecutivos sin cumplir con el objetivo inflacionario del banco central. Las declaraciones fueron realizadas por Villamizar en el primer episodio del podcast «Economía sin enredos», producido por la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (Anif), en una entrevista con el presidente del gremio, José Ignacio López.
«Este año, con casi plena seguridad, no vamos a cumplir la meta. Y lo más probable es que el próximo año tampoco», afirmó Villamizar, quien además advirtió que la inflación actúa como un impuesto que castiga el crecimiento futuro del país. El incumplimiento reiterado de la meta obedece a una combinación de factores estructurales que continúan presionando los precios, entre los que se destacan el deterioro fiscal, las rigideces del mercado laboral y los riesgos climáticos asociados al fenómeno de El Niño.
El impacto del salario mínimo y la tasa de cambio
Uno de los elementos que más ha incidido en el comportamiento inflacionario, según el análisis del codirector, fue el incremento del salario mínimo en un 23%, que al incluir la reducción de la jornada laboral representó un aumento cercano al 27%. Este ajuste habría añadido aproximadamente dos puntos porcentuales a la inflación general. De no haberse producido este efecto salarial, Villamizar estima que la inflación se ubicaría en niveles cercanos al 4%, que corresponde al límite superior del rango de tolerancia establecido por el Banco de la República. Como contrapeso, la apreciación del peso colombiano durante el último año habría tenido un efecto compensatorio de magnitud similar, reduciendo también alrededor de dos puntos porcentuales la presión sobre los precios.
«La inflación es un impuesto al crecimiento futuro»
Mauricio Villamizar, codirector del Banco de la República
Presiones fiscales y climáticas
El codirector del Emisor señaló que el deterioro de las cuentas fiscales eleva la denominada «tasa neutral», lo que obliga al banco central a mantener las tasas de interés en niveles más altos durante períodos prolongados para contener las presiones inflacionarias. Un mayor déficit fiscal no solo impulsa la demanda interna, sino que también incrementa la prima de riesgo país y genera presiones sobre la tasa de cambio, complicando aún más el panorama. Adicionalmente, el equipo técnico del Banco contempla la posibilidad de que se presente un evento fuerte de El Niño, lo que agravaría los choques de oferta y requeriría mantener una política monetaria restrictiva por más tiempo. La credibilidad del banco central se presenta como un factor clave para que las expectativas de inflación converjan al 3%, aunque el panorama de siete años consecutivos de incumplimiento pone en duda esa capacidad de anclaje. El crecimiento económico proyectado para 2026 y 2027 dependerá, en gran medida, de la capacidad del país para corregir estos desequilibrios sin profundizar la desaceleración actual.










