Video muestra presunta agresión entre camillero y paciente en clínica de Barranquilla

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Un video que circula en redes sociales desde el domingo 20 de septiembre de 2026 ha puesto bajo la lupa a la Clínica San Ignacio de Barranquilla, al denunciar una presunta agresión física mutua entre un camillero y un paciente. Las imágenes, difundidas inicialmente en Instagram por el usuario diego_panzenu y replicadas en X, muestran un altercado que habría iniciado cuando el empleado se negó a trasladar al paciente en silla de ruedas, lo que derivó en un intercambio de golpes y una intervención del personal de seguridad que ha generado fuertes cuestionamientos.

Según la versión parafraseada que circula junto al material, la discusión escaló cuando el paciente, presuntamente, le propinó dos cachetadas al camillero. Pero la controversia se intensifica porque testigos aseguran que un vigilante entregó al trabajador una tonfa o macana, un arma contundente que no hace parte de los elementos reglamentarios para la labor de camillería. El video, grabado por personas que se encontraban en el lugar, no permite establecer con claridad la secuencia completa de los hechos ni lo que ocurrió antes y después del enfrentamiento.

Denuncia ciudadana sin pronunciamiento oficial

Hasta el cierre de esta edición, la Clínica San Ignacio no ha emitido ningún comunicado oficial sobre lo ocurrido, y las autoridades tampoco se han pronunciado. La denuncia, de carácter ciudadano, carece de verificación institucional y no se sabe si la clínica ha abierto una investigación interna o si alguna de las partes ha presentado una denuncia formal ante la Fiscalía. La falta de información ha avivado los cuestionamientos sobre los protocolos de seguridad y atención dentro del centro de salud.

Además, acompañantes y usuarios que presenciaron el incidente afirmaron que trabajadores del lugar intentaron impedir que grabaran con sus celulares, lo que añade un elemento de opacidad a lo sucedido. La denuncia plantea interrogantes sobre la eventual participación de los empleados de vigilancia en el suministro del arma contundente, un hecho que, de confirmarse, agravaría la situación y pondría en tela de juicio los procedimientos internos de la institución.

“La pelea se desencadenó porque el camillero se habría negado a llevar a paciente en silla de ruedas y esta presuntamente le metió dos cachetadas”, se lee en la versión difundida por un usuario de Instagram.

Usuario de Instagram, sin identificar

Mientras no haya un pronunciamiento oficial ni una investigación concluyente, el video seguirá generando debate en Barranquilla y en todo el país sobre la calidad del servicio de salud, la seguridad de los pacientes y el uso de la fuerza dentro de las clínicas. La comunidad espera que tanto la Clínica San Ignacio como las autoridades competentes entreguen una versión verificada de los hechos que permita esclarecer lo ocurrido y tomar las medidas correctivas necesarias.

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