La comunidad de vigilantes de Transmilenio vive momentos de consternación y dolor tras el asesinato de su compañero Cristian David Garzón Castro, un joven de 27 años que perdió la vida al cumplir con su deber. El crimen ocurrió el viernes 18 de septiembre en la estación Terreros, en Soacha, cuando Garzón, quien integraba el escuadrón anticolados, impidió que una pareja ingresara al sistema de transporte sin pagar el pasaje. Según el relato de testigos, el guardia se encontraba dialogando con uno de los evasores cuando este, de manera repentina, desenfundó una navaja y lo atacó en dos oportunidades. Pese a ser trasladado de urgencia a un centro asistencial cercano, las heridas resultaron mortales y el joven falleció.
Como respuesta a este trágico suceso, este lunes 21 de septiembre, un grupo de vigilantes del sistema se congregó en el Portal Sur de Transmilenio, en Bogotá, para realizar un plantón pacífico. La protesta no solo buscaba exigir justicia por la muerte de Garzón, sino también visibilizar las precarias condiciones laborales y de seguridad que afrontan a diario. Los trabajadores denuncian que los chalecos antibalas que les proporcionan, fabricados en cuerina, no ofrecen una protección real frente a ataques con armas blancas, como el que acabó con la vida de su colega. Además, señalan la escasa presencia de la fuerza pública en las estaciones, lo que los deja en una situación de alta vulnerabilidad al enfrentarse a pasajeros que evaden el pago.
“Nos sentimos vulnerables y con miedo”
Maicol Beleño, líder de la protesta y testigo directo del asesinato, se convirtió en la voz de sus compañeros al explicar la angustia que los embarga. En declaraciones a Noticias Caracol, Beleño expresó: “Como nosotros tenemos la voluntad de estar acá para prestar ese servicio, pues también queremos tener las herramientas idóneas para prestar el servicio, ya que nos sentimos vulnerables y con miedo”. El guardia detalló que el chaleco que portan no es una barrera efectiva: “Este (chaleco) pues es en tipo cuerina. No es una herramienta que nos protege 100%. Sí nos protege, pero no es la idónea para prestar este servicio”. La exigencia es clara: mejores equipos de protección personal y un mayor respaldo judicial y policial que les permita realizar su trabajo sin arriesgar la vida.
«Sé que este es un país de paz, no tenemos necesidad de ir a la riña, al choque, porque somos personas, somos ciudadanos igual que ustedes, con la gran diferencia que portamos un uniforme. Pues el llamado es un poco más de cultura»
Maicol Beleño, líder de la protesta y testigo, en declaración a El Tiempo
En medio del dolor, los manifestantes dedicaron un mensaje de solidaridad a la madre de Cristian Garzón, reconociendo el vacío irreparable que deja su partida. Asimismo, hicieron un llamado a la ciudadanía para fomentar una cultura de pago y respeto hacia los trabajadores del sistema. “Sé que este es un país de paz, no tenemos necesidad de ir a la riña, al choque, porque somos personas, somos ciudadanos igual que ustedes, con la gran diferencia que portamos un uniforme. Pues el llamado es un poco más de cultura”, declaró Beleño a El Tiempo, instando a los usuarios a evitar los conflictos que, como en este caso, pueden tener consecuencias fatales. La muerte de Garzón ha reabierto el debate sobre la seguridad de los empleados de Transmilenio y la necesidad de garantizar su protección en un entorno que, cada vez más, se torna hostil.










