La captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos en enero de 2026 y la consiguiente flexibilización de las sanciones al sector petrolero venezolano han abierto una ventana de oportunidad que Ecopetrol ya está evaluando con detenimiento. El embajador de Colombia en Venezuela y miembro de la junta directiva de la petrolera estatal, Jorge Jaller, confirmó que la compañía explora opciones de negocio en petróleo, gas y electricidad, en un escenario donde empresas extranjeras ya se acercan a PDVSA en busca de inversiones y asociaciones. Entre las alternativas que se analizan figuran la participación en campos petroleros, la importación de gas a través del gasoducto Antonio Ricaurte –que permanece fuera de servicio desde 2015–, la compra de crudos livianos venezolanos para las refinerías de Cartagena y Barrancabermeja, y la reactivación de las interconexiones eléctricas fronterizas mediante ISA, filial de Ecopetrol.
El gasoducto Antonio Ricaurte, inoperativo desde 2015, presenta un tramo deteriorado en territorio colombiano y requeriría inversiones significativas que podrían tomar varios años de rehabilitación. Aunque no se han revelado montos específicos ni volúmenes de crudo o gas proyectados, Jorge Jaller se mostró optimista al afirmar que «en Venezuela hay muchos campos petroleros y bastantes posibilidades. Es totalmente viable hacer negocios y trabajar con Venezuela. Existe la seguridad jurídica necesaria para lograrlo». Las declaraciones del embajador se producen en medio de una renovación de la junta directiva de Ecopetrol y la preparación para la llegada de un nuevo presidente de la compañía.
Evaluaciones con rigor y advertencias técnicas
El exministro de Minas y Energía Amylkar Acosta, quien ha seguido de cerca la evolución del sector, subrayó la necesidad de prudencia: «Las oportunidades deben evaluarse, naturalmente, con absoluto rigor». En la misma línea, Tomás González, director del Centro Regional de Estudios de Energía (Cree), consideró que «si con todos los cambios que está habiendo en Venezuela se abre una posibilidad que nos dé buenas condiciones está muy bien», aunque advirtió que en el caso del gas se necesita certeza sobre la disponibilidad del recurso, condiciones comerciales claras y una garantía de que el suministro no se interrumpa por tensiones diplomáticas.
«En Venezuela hay muchos campos petroleros y bastantes posibilidades. Es totalmente viable hacer negocios y trabajar con Venezuela. Existe la seguridad jurídica necesaria para lograrlo».
Jorge Jaller, embajador de Colombia en Venezuela y miembro de la junta directiva de Ecopetrol
La compra de crudos livianos venezolanos resulta atractiva para las refinerías de Cartagena y Barrancabermeja, que ya habían mostrado interés previo en ese tipo de hidrocarburos. Por el lado eléctrico, ISA podría rehabilitar las interconexiones en la frontera para exportar electricidad desde Colombia hacia Venezuela. Sin embargo, González advierte que cualquier proyecto dependerá de una evaluación rigurosa de costos, condiciones jurídicas, riesgos y rentabilidad. Colombia compite con Venezuela en mercados similares de crudos pesados, por lo que el análisis de viabilidad técnica, jurídica y económica será determinante antes de que Ecopetrol concrete alguna inversión en el vecino país, en un momento de transición tanto política como corporativa para la estatal colombiana.










