Dos hombres armados asaltaron a los clientes de un restaurante ubicado sobre la autopista Medellín-Bogotá, en el municipio de Guarne, Antioquia, durante la tarde del lunes 21 de septiembre de 2026. El gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, anunció una recompensa de hasta 50 millones de pesos por información que permita la captura y judicialización de los sospechosos.
De acuerdo con el reporte oficial, los delincuentes llegaron al establecimiento en una motocicleta. Uno de ellos descendió y, junto con su acompañante, ingresaron al local con armas de fuego, intimidaron a los comensales y les exigieron la entrega de sus pertenencias. Tras cometer el atraco, huyeron por la antigua vía Guarne-Medellín, también a bordo de la motocicleta.
El gobernador Rendón publicó en su cuenta de X un mensaje directo para solicitar la colaboración ciudadana. “Ayúdennos a cazar a estos delincuentes”, escribió, al tiempo que difundió el video del atraco bajo la etiqueta #DenunciaCiudadana. La grabación evidenció la preocupación que existe por los robos en establecimientos comerciales de Guarne, una zona que concentra restaurantes, estaciones de servicio y otros negocios que reciben a visitantes del oriente antioqueño.
Fuerte llamado a reforzar la seguridad
El hecho ha generado un nuevo llamado de las autoridades a reforzar la vigilancia en la autopista Medellín-Bogotá, donde confluyen decenas de establecimientos abiertos al público. Hasta el momento no se reportan capturas ni se ha abierto una investigación oficial, pero el ofrecimiento de la recompensa busca agilizar las pistas que permitan ubicar a los dos hombres identificados por las autoridades como los responsables del asalto.
Otro hecho delictivo en Antioquia
Este atraco se suma a otras situaciones de inseguridad registradas en el departamento. El domingo 20 de septiembre de 2026, tras la eucaristía de las 12:00, varias personas intentaron hurtar la alcancía de limosnas de la Catedral Basílica Metropolitana de Medellín. Según confirmó el párroco Leonardo Martínez García, los responsables cubrieron el cofre con una bolsa plástica y trataron de sacarlo del templo, pero lo abandonaron a pocos metros debido a su peso. La Policía recuperó el cofre sellado y lo devolvió a la iglesia. Martínez García aclaró que la alcancía no era de mármol italiano, como se había dicho inicialmente, sino de madera, y señaló que “se presentan muchos otros problemas” de seguridad. Las autoridades analizan las grabaciones de las cámaras de vigilancia para identificar a los involucrados, que según testigos serían al menos dos personas.









