El presentador de Día a Día, Iván Lalinde, rompió en llanto al revivir en una entrevista con el programa La Red el doloroso momento en que su madre, Teresa Gallego, dejó de reconocerlo a causa del Alzheimer. La enfermedad, que avanza de forma silenciosa y progresiva, fue borrando poco a poco los recuerdos y la identidad de Teresa, quien falleció el 22 de diciembre de 2022 a los 92 años. En medio de la emotiva conversación, Lalinde confesó que creyó que no sobreviviría a la partida de su madre, pero que hoy, a pesar del vacío, guarda la certeza de haberse despedido como correspondía.
La historia de la familia Lalinde Gallego está marcada por pérdidas consecutivas y un dolor que se fue acumulando. El padre de Iván falleció por COVID-19 durante la pandemia, y poco después, su hermano Humberto también murió. Fue precisamente la muerte de Humberto, según relató el presentador, lo que aceleró de manera irreversible el deterioro cognitivo de Teresa: “Apenas se muere mi hermano Humberto, ella como que entrega todo. Ya, ya. Ella dice: ‘A mí no me importa estar aquí en este mundo’ y se le olvidó todo”. A partir de ese momento, los olvidos que en principio la familia atribuía al envejecimiento normal se volvieron cada vez más profundos y frecuentes.
El día que la memoria se apagó
Uno de los episodios más desgarradores ocurrió cuando Teresa se perdió cerca de una iglesia en el municipio antioqueño donde vivía. Al ser encontrada, no comprendía la preocupación de su hijo, y en su confusión llegó a referirse a Iván como si fuera un extraño. “No, el gordito ya no le gusta estar con nosotros, qué pesar”, recordó Lalinde que decía ella, refiriéndose a él en tercera persona, como si ya no lo reconociera. La enfermedad, que según la Clínica Mayo se relaciona con la acumulación anormal de proteínas en el cerebro, fue borrando no solo los recuerdos sino también la capacidad de realizar tareas cotidianas: vestirse, bañarse, alimentarse y mantener el equilibrio se volvieron actividades que requerían apoyo total.
En las etapas avanzadas, el Alzheimer provoca desorientación incluso en lugares conocidos, dificultad para reconocer a los familiares más cercanos y una pérdida progresiva de la autonomía. Teresa Gallego atravesó cada una de esas fases, y su hijo fue testigo directo de cómo la mujer que lo crió se transformaba lentamente en una persona que ya no lo identificaba. A pesar del sufrimiento, Iván Lalinde pudo encontrar un cierre: “Yo sabía cuando yo me despedí, yo le pedí la bendición”, relató entre lágrimas, subrayando la importancia de ese último gesto de amor y respeto.
“Cuando mi mamá se murió, yo creí que yo me iba a morir. Yo pensaba en eso y yo decía: ‘Eso va a ser durísimo’”
Iván Lalinde, presentador de Día a Día
La historia de Iván Lalinde y su madre Teresa no solo conmovió a los televidentes, sino que puso de nuevo sobre la mesa la realidad de una enfermedad que, según la Organización Mundial de la Salud, es la causa más frecuente de demencia y afecta la memoria, el pensamiento, el comportamiento y la capacidad para realizar actividades diarias. Aunque no existe cura, los especialistas insisten en la importancia del diagnóstico temprano y el acompañamiento familiar. Para el presentador, el consuelo llega al saber que, pese al olvido, el amor nunca se desvaneció por completo, y que en el último instante pudo despedirse de su madre pidiéndole la bendición, un gesto que trasciende cualquier pérdida de memoria.









