El Gobierno nacional descartó la intervención de Afinia, filial de EPM en la región Caribe, tras una reunión realizada el sábado 26 de septiembre entre el alcalde de Medellín y presidente de la junta directiva de EPM, Federico Gutiérrez, y el Ejecutivo en Barranquilla. Sin embargo, la empresa continúa sumergida en una crisis financiera estructural que, según las autoridades, requiere una solución de fondo. Durante el encuentro, en el que participaron el presidente Abelardo de la Espriella, el ministro de Hacienda Miguel Gómez Martínez y la ministra de Minas y Energía María Nohemí Arboleda, se evaluaron alternativas como la venta de la filial, una opción que Gutiérrez confirmó estar dispuesto a considerar para evitar el detrimento patrimonial.
La crisis de Afinia se ha agravado por el robo de energía, la cultura de no pago y una cartera vencida que hace insostenible su operación. Según reveló el alcalde Gutiérrez, la empresa requiere inyecciones mensuales cercanas a los 100.000 millones de pesos para mantenerse a flote, mientras que las pérdidas anuales para EPM ascienden a casi 1,5 billones de pesos. «¿Qué empresas sobreviven así? Ninguna», declaró Gutiérrez, al tiempo que advirtió que el recaudo actual apenas alcanza los 57 pesos por cada 100 facturados, lo que deja una brecha insalvable por el fraude y los impagos. El gerente de Afinia, Ricardo Arango, confirmó la gravedad de la situación: «Estamos enfrentados a una situación muy, muy compleja de iliquidez de la empresa. Sin lugar a dudas, necesitamos una solución estructural en este momento».
La venta como única salida
Ante el descarte de una intervención estatal, la junta directiva de EPM ha puesto sobre la mesa la posibilidad de vender Afinia. Gutiérrez fue claro al manifestar que «si acá hay un comprador, sea quien sea, estamos desde EPM dispuestos a vendérselo por la inversión que hicimos, que fueron 3,2 billones de pesos, más un peso, para no entrar en temas de detrimento patrimonial». Esta inversión inicial, realizada cuando EPM adquirió la filial, contrasta con la necesidad adicional de 1,2 billones de pesos que la compañía requiere para cerrar el año. Las diferencias territoriales en las pérdidas agravan el panorama: mientras en el departamento de Cesar las pérdidas por fraude y falta de recaudo alcanzan el 42%, en Sucre y Bolívar rondan el 27%, muy por encima del promedio general.
El martes 22 de septiembre, XM, operador del sistema eléctrico nacional, notificó a Afinia un plazo perentorio para pagar compromisos de compra de energía, bajo amenaza de «limitación de suministros». La empresa logró saldar la deuda a última hora y evitar suspensiones que habrían afectado a 1,8 millones de clientes en el Caribe, pero Arango advirtió que el problema de liquidez podría repetirse en las próximas semanas. «No hay empresa que aguante y esto necesita una salida estructural», insistió Gutiérrez, quien además responsabilizó parcialmente a irregularidades previas en el manejo de la filial, ya bajo principios de oportunidad judicial.
El fenómeno de El Niño agrava la crisis
El contexto energético nacional no es favorable. El fenómeno de El Niño ha reducido la capacidad de generación de EPM al 18%, cuando normalmente es del 32%, y ha afectado la operación de Hidroituango, que solo cuenta con dos de las cuatro turbinas instaladas funcionando. Gutiérrez hizo un llamado a la ciudadanía para ahorrar agua, energía y gas, advirtiendo que la situación climática agrava la precariedad financiera de la filial. Mientras el Gobierno y EPM evalúan alternativas, la región Caribe sigue a la espera de una solución que, por ahora, parece lejana.
«¿Qué empresas sobreviven así? Ninguna»
Federico Gutiérrez, alcalde de Medellín










