En una nueva ofensiva contra las economías ilícitas que financian a grupos armados organizados, el Ejército Nacional de Colombia, a través de la Tercera División, desmanteló tres complejos de minería ilegal de oro en la zona costera de Nariño. Estas instalaciones, ubicadas en los municipios de Magüí Payán y Barbacoas, en la subregión del Telembí, tenían una capacidad de extracción superior a los 10.400 gramos de oro al mes, generando ingresos mensuales estimados en más de $1.623 millones. Toda la infraestructura intervenida en el Pacífico nariñense fue avaluada en más de $1.800 millones y la afectación total, sumando el valor de los equipos y la producción, supera los $2.080 millones.
Los operativos, enmarcados en el Plan de Campaña Ayacucho Plus, se ejecutaron tras exhaustivas labores de inteligencia, reconocimiento táctico y recopilación de registros fotográficos que permitieron ubicar con precisión los puntos de explotación ilegal. La Fuerza de Tarea Hércules lideró la acción en el municipio de Barbacoas, donde se inutilizó maquinaria y equipos valuados en $461.672.400, afectando una capacidad de extracción de 3.600 gramos de oro al mes. En este punto, los soldados neutralizaron una excavadora, tres motobombas de presión, cien galones de ACPM, cuarenta metros de manguera de alta presión y una batería de vehículo, asestando un golpe directo a las finanzas de la estructura Ariel Aldana, perteneciente a la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano.
Golpe simultáneo en Putumayo contra la Segunda Marquetalia
De manera paralela y en menos de un mes, el Batallón de Artillería de Campaña N.° 27, adscrito a la Vigésima Séptima Brigada del Ejército, desarrolló otra operación en la vereda Independencia del municipio de Puerto Caicedo, Putumayo. El 25 de septiembre se desmanteló una importante infraestructura ilegal vinculada a los Comandos de Frontera, grupo disidente de la Segunda Marquetalia. En el lugar, las tropas intervinieron dos dragas artesanales, cuatro motores industriales, dos clasificadoras, cuatrocientos metros de manguera de alta presión y una considerable cantidad de tubería de PVC, incluyendo 150 metros de tubo de 3 pulgadas y 90 metros de tubo de 4 pulgadas. Adicionalmente, se inutilizaron 220 galones de gasolina y 300 galones de ACPM, materiales esenciales para la operación de esta minería criminal.
Con estos resultados, que suman al menos seis desmantelamientos de minería ilegal confirmados en menos de un mes, la Tercera División del Ejército Nacional busca debilitar una de las principales fuentes de financiamiento de las organizaciones armadas que operan en el suroccidente colombiano. La minería ilícita no solo genera un grave daño ambiental, sino que se consolida como una economía criminal ligada al control territorial de vastas zonas del Pacífico y la Amazonía, por lo que las autoridades mantienen su ofensiva integral en esta dirección.










