Conversaciones entre el exdirector de la Ungrd Olmedo López y el hoy magistrado de la Corte Constitucional Vladimir Fernández, reveladas por la revista Cambio a partir de una extracción forense de los dispositivos de López, sitúan al entonces presidente Gustavo Petro en el centro de decisiones clave sobre cargos, reuniones y recursos de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres. Los mensajes, que abarcan desde el 4 de abril de 2023 hasta el 16 de enero de 2024, forman parte del expediente judicial que investiga la presunta corrupción en contratos de carrotanques y jagüeyes en La Guajira, financiados con 700.000 millones de pesos. Sin embargo, en ninguno de los intercambios se aclara si Petro conocía o aprobó las posteriores irregularidades.
La cronología de los chats muestra cómo la relación entre López y Fernández se consolidó rápidamente. El 4 de abril de 2023, Fernández informó a López que “el jefe dio la orden por un tema de la súper financiera”, en alusión a la revocatoria del nombramiento de López como superintendente de la Economía Solidaria, apenas once días antes de que este asumiera la dirección de la Ungrd. En ese contexto, López relató a Fernández que había gestionado su vinculación con el entonces ministro del Interior Luis Fernando Velasco: “Terminé reunión con él en la mañana. Le dije que donde el Señor Presidente me necesite, y pueda llegar con equipo de trabajo”. El 9 de octubre de 2023, Fernández le escribió “Q vengas dice el jefe”, y López respondió alarmado: “Ya hice la vuelta, pero siento que la embarramos”. Fernández lo tranquilizó: “Llegue. Hágale”. El 7 de diciembre, Fernández reportó: “Ya le conté todo al jefe”. Cinco días después, el 12 de diciembre, Fernández remitió a López una resolución del Ministerio de Hacienda que asignaba los 700.000 millones de pesos a la Ungrd. El 19 de diciembre, la comunicación fue más directa: “pa’ decirle al jefe qué hacemos”. Finalmente, el 16 de enero de 2024, Fernández escribió: “El pre confía en ti. Mucho juicio”, mientras López aludía a ajustar nombramientos según una “nueva mirada del país progresista”.
La sombra de la orden presidencial
Los mensajes no constituyen una prueba directa de que Gustavo Petro estuviera al tanto del destino irregular de los 700.000 millones de pesos, pero sí reflejan un patrón recurrente en la burocracia colombiana: la invocación del respaldo presidencial como recurso para abrir puertas y tomar decisiones. En la jerga de los implicados, “el jefe” y “el pre” se refieren sin ambages al entonces mandatario. La investigación de la Fiscalía, que ha procesado a varios exfuncionarios y al exministro de Hacienda, avanza ahora con estos chats como nueva evidencia, mientras crecen las críticas por una posible omisión en la indagación sobre la participación de Fernández —hoy magistrado— en las gestiones vinculadas a Petro.
«Ya le conté todo al jefe»
Vladimir Fernández, a Olmedo López, 7 de diciembre de 2023
«El jefe dio la orden por un tema de la súper financiera»
Vladimir Fernández, a Olmedo López, 4 de abril de 2023
El caso ha cobrado mayor relevancia tras conocerse que, una semana antes del último mensaje, el exsubdirector de la Ungrd Sneyder Pinilla visitó el apartamento de la abogada Solangel Torres, dirección que Fernández había enviado previamente a López. La secuencia de acontecimientos, reconstruida a partir de la extracción forense, plantea interrogantes sobre el nivel de conocimiento y control que la Presidencia ejercía sobre la Unidad, en medio de uno de los escándalos de corrupción más sonados del gobierno de Gustavo Petro. Mientras la Fiscalía continúa las pesquisas, los colombianos esperan respuestas sobre si las menciones al “jefe” fueron solo un recurso administrativo o el reflejo de una cadena de mando que llegaba hasta la más alta instancia del Ejecutivo.










