Este martes 22 de septiembre comenzaron oficialmente las obras de la Avenida Longitudinal de Occidente (ALO) Sur, un corredor vial de 24,5 kilómetros que conectará la intersección de El Muña, en Chusacá (Soacha), con la calle 13, en Fontibón, con un tiempo de recorrido estimado de solo 20 minutos. La megaobra, ejecutada bajo el esquema de concesión 5G por la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) en coordinación con el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) y la Gerencia para Bogotá, contempla la construcción de una vía expresa con peaje, alameda y ciclorruta. El anuncio fue encabezado por el presidente de la ANI, Ricardo Ayerbe; el director del IDU, Orlando Molano; la gerente para Bogotá, Clara Sandoval; y el ingeniero de la ANI, Juan Carlos Guevara.
Uno de los aspectos más llamativos del proyecto es que incluirá el primer peaje dentro del perímetro urbano de Bogotá, específicamente en Bosa, después del puente sobre el río Bogotá. Aunque la ANI sostiene que el Acuerdo 13 de 1998 ya contemplaba que la ALO funcionara como vía de pago, la novedad ha generado expectativa entre los conductores. «Esta vía es un sueño de todos los bogotanos para descongestionar el suroccidente», afirmó Clara Sandoval, gerente para Bogotá, al referirse al impacto positivo que tendrá la obra en una de las entradas más congestionadas de la capital, por donde a diario circula carga que abastece a la ciudad.
Una concesión millonaria en obra
El proyecto, que demandará una inversión de 1,25 billones de pesos en Capex y 0,76 billones en Opex, a precios de diciembre de 2025, beneficiará directamente a más de dos millones de habitantes de las localidades de Bosa, Kennedy y Fontibón, así como a los municipios de Sibaté, Soacha y Mosquera. La construcción, con un plazo total de cuatro años, generará más de 16.000 empleos y contempla la edificación de 46 puentes y dos intersecciones a desnivel en Canoas y la calle 13. La primera calzada, correspondiente al costado oriente, operará en ambos sentidos durante los primeros dos años, mientras que la segunda, la calzada occidente, se habilitará una vez concluida esa etapa.
El diseño del corredor está dividido en unidades funcionales que permitirán una ejecución por etapas. La UF0, que va de Chusacá a Canoas, entrará en operación con trabajos en drenajes, señalización, seguridad vial y carpeta asfáltica. La UF1, de 9,5 kilómetros entre Canoas y el río Bogotá, incluye la rehabilitación del corredor existente y un enlace a desnivel que conectará Soacha con la vía a Mondoñedo. La UF2, de 6,1 kilómetros entre el río Bogotá y la avenida Américas, se divide en un tramo de 1,8 kilómetros de rehabilitación hasta la avenida Bosa y otros 4,3 kilómetros de vía nueva hasta la avenida Américas. Finalmente, la UF3, de 3,3 kilómetros entre la avenida Américas y la calle 13, incluye la primera etapa del enlace con la calle 13 y una estructura de paso sobre la Alameda El Porvenir.
«El momento en que ingresamos desde Mosquera y cruzamos el puente del río Bogotá, ahí se encontrará el peaje»
Juan Carlos Guevara, ingeniero de la ANI
Además de la infraestructura vial, la ALO Sur contará con una alameda de 9,5 kilómetros de longitud y 16 metros de ancho, que representará aproximadamente 153.000 metros cuadrados de espacio público, y una ciclorruta de 3,2 kilómetros en el costado occidental, entre Canoas y el parque arqueológico Canoas. El diseño también deja reservas en el separador central y en los costados para una futura implementación de transporte masivo tipo TransMilenio, con calzadas de servicio. En este sentido, el corredor tendrá conexión con el sistema TransMilenio en el sector de Gibraltar, lo que potenciará la movilidad en transporte público de la zona suroccidental.
Las declaraciones de los funcionarios también dejaron ver la articulación institucional para destrabar otros proyectos estratégicos. Ricardo Ayerbe explicó que «lideramos una mesa en la Superintendencia de Notariado y Registro, junto al director del IDU y su equipo, para destrabar 37 proyectos fundamentales para el Cable de Potosí». Por su parte, Orlando Molano, director del IDU, aseguró que «nos estamos articulando y ayudándonos para avanzar y destrabar las obras».
El proyecto incluye además puentes adicionales como el segundo puente sobre el río Bogotá, el puente sobre el río Balsillas y el canal Victoria, así como estructuras sobre los canales Castilla, Magdalena y Alsacia para el manejo de aguas lluvias. Las unidades funcionales 4, 5 y 6, que se desarrollarán en una fase posterior, completarán la calzada occidental, ampliarán el tramo El Muña – Canoas a cuatro carriles y construirán el puente sobre el río Bogotá en el sector de Alicachín. La ANI aún no ha precisado el valor de la tarifa del peaje ni la fecha de inicio del cobro, mientras el IDU avanza en la gestión predial en zonas aledañas al Metro de Bogotá, el parque Gibraltar y el Cefe.










