El cambio de postura del Gobierno colombiano frente al fracturamiento hidráulico, conocido como fracking, ha permitido retomar proyectos de exploración y explotación de yacimientos no convencionales, con empresas como Ecopetrol, Drummond y GeoPark en diferentes estados de avance. El anuncio se realizó en septiembre de 2025, durante el Congreso Colombiano de Petróleo, Gas y Energía y la ceremonia “El Renacer de Ecopetrol” en Santa Marta, con la participación del presidente de Ecopetrol, Joaquín Gutiérrez Caballero; el presidente de Drummond Energy, Alberto García; el presidente ejecutivo de GeoPark, Felipe Bayón; y el Gobierno representado por Abelardo de la Espriella. Los proyectos, que incluyen los pilotos Kalé y Platero en Puerto Wilches, Santander, así como operaciones en la cuenca Cesar-Ranchería y el Valle Medio del Magdalena, se viabilizan a través de Contratos Especiales de Proyectos de Investigación (Cepi) con la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), licencias ambientales de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla) y modificaciones contractuales. El nuevo Gobierno, liderado por De la Espriella, ha promovido esta reactivación bajo el lema de “fracking a lo que dé”, con un enfoque en la responsabilidad ambiental.
Los antecedentes de esta decisión se remontan a 2020 y 2022, cuando se concibieron los pilotos Kalé, adjudicado a Ecopetrol en noviembre de 2020 y contratado en diciembre del mismo año, y Platero, asignado a ExxonMobil en abril de 2021 y contratado en junio de ese año, con una inversión conjunta estimada de 130 millones de dólares. Sin embargo, durante la administración de Gustavo Petro, estos proyectos quedaron frenados; Ecopetrol y ExxonMobil terminaron anticipadamente los contratos Cepi tras un condicionamiento de la Corte Constitucional relacionado con la consulta previa a la comunidad afrodescendiente Afrowilches. La licencia ambiental de Kalé, otorgada el 25 de marzo de 2022 mediante Resolución 0648, fue recurrida posteriormente, mientras que Platero no logró obtener la licencia. Ahora, con el cambio de postura del Gobierno de Abelardo de la Espriella, se reabre el debate sobre el fracking en Colombia, y las empresas deberán cumplir con trámites contractuales, ambientales y de participación ciudadana.
Empresas y proyectos en marcha
Ecopetrol, bajo la dirección de Joaquín Gutiérrez Caballero, ha hablado de una “nueva era” para la compañía, retomando el proyecto Kalé que ya contaba con licencia ambiental. Drummond, por su parte, cuenta con cuatro contratos en la cuenca Cesar-Ranchería —CR-2, CR-3 y CR-4, firmados en diciembre de 2016— y un yacimiento shale identificado en 2012 que fue suspendido por la ANH en abril de 2018. Su presidente, Alberto García, ha anunciado que proyectan perforar su primer pozo en 2027, concentrándose en áreas planas y despejadas, y ha señalado que “el proceso dependerá de la estabilidad económica y jurídica y de una sólida voluntad política”. GeoPark, sin proyectos aprobados ni solicitudes concretas ante la ANH, analiza oportunidades en el Valle Medio del Magdalena y Cesar-Ranchería, con experiencia en la formación Vaca Muerta en Argentina, donde aumentaron su producción de aproximadamente 1.500 a más de 4.000 barriles equivalentes de petróleo diarios tras nuevas perforaciones en septiembre de 2025. Su interés fue confirmado el 24 de septiembre de 2025 en el XXIII Congreso Colombiano de Petróleo, Gas y Energía.
«Fracking a lo que dé»
Abelardo de la Espriella, Gobierno colombiano
El Gobierno ha ratificado el marco jurídico existente, incluyendo el Decreto 3004 de 2013 y la Resolución 90341 de 2014, que fueron avalados por el Consejo de Estado en 2022. Sin embargo, persisten los retos relacionados con la participación ciudadana y las consultas previas, especialmente con comunidades como Afrowilches. La reactivación del fracking promete un impacto económico significativo, pero también reabre el debate ambiental y social en el país.










