Un juez penal municipal de Flandes, Tolima, condenó a Ernesto López Medina a 12 meses de prisión por la muerte del perro «Negro», un canino que fue sometido a una falsa eutanasia con sustancias no autorizadas como varsol y cianuro, además de medicamentos para uso bovino, y que terminó siendo enterrado aún con vida. La decisión del Juzgado Segundo Municipal de Flandes, revelada en el balance de la Fiscalía General de la Nación, también impone al condenado una multa de cinco salarios mínimos mensuales legales vigentes y la prohibición de tener o realizar actividades con animales, en un caso que estremeció a la región por la sevicia del procedimiento.
De acuerdo con la investigación, los hechos se remontan a febrero de 2020, cuando el dueño del perro solicitó ayuda a López Medina ante el deterioro de salud del animal. Este último, haciéndose pasar por veterinario sin contar con título alguno, administró al perro medicamentos para bovinos durante aproximadamente diez meses. El desenlace ocurrió el 11 de diciembre de ese mismo año, cuando el hombre practicó una aparente eutanasia en condiciones sanitarias precarias, inyectando varsol y cianuro al animal, en un procedimiento que no contaba con ningún aval científico o legal. Tras aplicar las sustancias, el agresor sepultó al perro sin verificar que estuviera muerto, por lo que el canino permaneció bajo tierra con vida hasta que vecinos del sector, alertados por la situación, lo rescataron y lo trasladaron de urgencia a una clínica veterinaria.
Condena ejemplar contra el maltrato animal agravado
El perro, que sobrevivió dos días después de su rescate, sufrió daño pulmonar, afectación estomacal, desnutrición y enfermedad renal crónica, dolencias que finalmente le causaron la muerte. La Fiscalía, a través del Grupo Especial para la Lucha contra el Maltrato Animal (Gelma), lideró la investigación y logró que López Medina fuera imputado inicialmente por maltrato animal agravado, cargo que no aceptó. Pese a su estrategia de defensa, el juzgado determinó que existían pruebas suficientes para condenarlo, y buscó impedir que este sujeto vuelva a ejercer cualquier tipo de actividad de cuidado, atención o manejo de mascotas.
La sentencia de 12 meses de prisión, la multa y la prohibición de tenencia de animales fueron dadas a conocer en un balance presentado por la Fiscalía sobre decisiones judiciales en tres departamentos, en el que también se destacó la condena de 15 meses de prisión contra un hombre en Quimbaya, Quindío, por actos sexuales contra un perro, y una imputación en Soacha, Cundinamarca, por la muerte de dos gatas durante un episodio de violencia intrafamiliar. Estos casos, según el ente acusador, reflejan la importancia de sancionar penalmente el maltrato animal y de visibilizar estas conductas, que suelen estar vinculadas a otros delitos.
La muerte de «Negro» quedó así como uno de los ejemplos más crueles de maltrato cometidos en el Tolima, pues durante meses el animal padeció los efectos de tratamientos fraudulentos presuntamente aplicados por un falso veterinario. Los vecinos que lo desenterraron aún recuerdan los débiles movimientos que mostraba bajo la tierra, una imagen que impulsó la denuncia y que finalmente condujo a una condena judicial sin precedentes en la región.










