El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, reclamó este lunes 28 de septiembre de 2026, al cumplirse diez años de la firma del Acuerdo de Paz entre el Estado colombiano y las antiguas Farc-EP, que la Jurisdicción Especial para la Paz y los demás organismos del Sistema Integral de Paz cuenten con recursos suficientes para cumplir plenamente sus funciones. En una declaración pública difundida desde la ONU, Türk subrayó que los mecanismos judiciales y extrajudiciales de justicia transicional creados por el pacto de 2016 son indispensables para garantizar los derechos de las víctimas y responder a sus demandas.
El pronunciamiento del funcionario internacional ocurre en un momento de fuertes cuestionamientos al tribunal de paz, pues cursa en el Congreso un proyecto de acto legislativo radicado por el senador Enrique Gómez, de Salvación Nacional, que busca fijar en diez años sin prórroga el periodo de funcionamiento de la JEP. Ante esa amenaza, la magistrada Catalina Díaz, presidenta de la Sala de Reconocimiento de Verdad y Responsabilidad de la JEP, ya había advertido que si el tribunal concluye sus funciones en 2028 el trabajo quedaría a mitad de camino, poniendo en riesgo la verdad, la reparación y la búsqueda de personas desaparecidas.
Un llamado a no abandonar el Sistema Integral de Paz
Para Türk, el respaldo financiero y político a estos mecanismos no puede ser un esfuerzo aislado, sino una prioridad sostenida del Estado colombiano y de la comunidad internacional. El Sistema Integral de Paz, que además de la JEP incluye a la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas y a la extinta Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, con mandato ya concluido, fue creado precisamente por el Acuerdo Final y ha sido acompañado técnicamente por la ONU, que ha mantenido a las víctimas como eje central del proceso.
«Esto no puede ser un esfuerzo aislado. Los mecanismos judiciales y extrajudiciales de justicia transicional, establecidos en virtud del Acuerdo de Paz, son indispensables para garantizar los derechos de las víctimas y responder a sus demandas».
Volker Türk, Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos
Como ejemplo de los avances que están en juego, Türk destacó las medidas restaurativas sin precedentes que se adelantan en Colombia, entre ellas las que tienen lugar en el cementerio de San Antonio de Padua, en Pitalito, Huila. Allí, antiguos jefes de las Farc-EP y exmáximos responsables del Ejército participan en labores de localización, identificación y entrega de restos de personas desaparecidas, como parte de sanciones restaurativas impuestas por la JEP, que no incluyen penas de prisión para quienes reconocen plenamente su responsabilidad.
«Esta colaboración conjunta entre antiguos adversarios es una poderosa contribución a la verdad, a la reparación y a la sanación de las familias afectadas por el conflicto».
Volker Türk, Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos
El Alto Comisionado insistió en que estas medidas restaurativas constituyen un logro mundial para la justicia transicional y están allanando el camino hacia una paz y una seguridad sostenibles, por lo que resulta fundamental que el sistema, en el que tanto se ha invertido, continúe implementándose. La declaración de Türk se convierte así en un respaldo contundente a la JEP y a todo el andamiaje de justicia transicional, justo en el momento en que se define su supervivencia en el debate legislativo y se conmemoran las primeras dos décadas de un proceso de paz que busca saldar las deudas históricas con las víctimas del conflicto armado colombiano.










