En un operativo conjunto entre la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), el Ejército Nacional, la Fuerza Aérea Colombiana y la Policía Nacional, dos personas fueron capturadas en flagrancia en el municipio de Chocontá cuando realizaban minería ilegal de arena a cielo abierto en la cuenca alta del río Bogotá. La explotación se llevaba a cabo en una cantera rural ubicada en un sector de bosque altoandino, pese a que la CAR había negado la renovación de la licencia ambiental y ordenado el cierre definitivo del lugar por los graves daños ecológicos causados.
El subdirector de Autoridad Ambiental de la CAR, Bryan Guillermo Martínez, explicó que la autoridad ambiental detectó que la actividad continuaba activa sin ningún tipo de autorización. Mediante el uso de drones especializados, los funcionarios obtuvieron imágenes en las que se observaban marcas profundas en el terreno y raíces de árboles expuestas, producto de la remoción constante de material. La maquinaria pesada hallada en el sitio retiraba cada día cientos de metros cúbicos de arena, a pesar de que los propietarios de la cantera habían solicitado renovar el permiso de explotación, solicitud que fue rechazada por las afectaciones ambientales generadas por una extracción intensiva y antitécnica.
Incumplimiento del plan de cierre y riesgo por fenómeno de El Niño
La CAR no solo negó la licencia, sino que ordenó un plan de cierre para reconformar el terreno, dar estabilidad al suelo y prevenir remoción en masa. Sin embargo, dicha orden no fue acatada, y la explotación ilegal continuó, agravando la situación. Martínez destacó que el desacato de las medidas ambientales puede ser un agravante para las multas y sanciones que se impongan a los responsables. Los capturados quedaron a disposición de la Fiscalía General de la Nación, mientras las autoridades continúan evaluando los daños causados al suelo y al ecosistema.
«Cualquier actividad que ponga en riesgo el recurso suelo, genera impactos sobre los demás recursos naturales. En la actualidad estamos transitando hacia la intensificación del fenómeno de El Niño, por lo cual cualquier actividad que ponga en riesgo el recurso suelo genera impactos sobre los demás recursos naturales»
Bryan Guillermo Martínez, subdirector de Autoridad Ambiental de la CAR
El contexto climático añade urgencia al caso: el fenómeno de El Niño incrementa la vulnerabilidad de los terrenos, y la remoción de suelo en zonas de pendiente y cercanas a fuentes hídricas, como la cuenca alta del río Bogotá, podría desencadenar deslizamientos y afectar la estabilidad del ecosistema de bosque altoandino. La CAR y las autoridades judiciales mantienen el caso bajo revisión, mientras se determina el alcance total de los perjuicios ambientales y las sanciones correspondientes para los capturados y los responsables de la cantera.










