Liberan a presunto feminicida en Subachoque, Cundinamarca, por vencimiento de términos

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El presunto feminicida de Yenny González Castro, la mujer de 35 años que murió en 2024 tras ser rociada con líquido inflamable y quemada viva en Subachoque (Cundinamarca), quedó en libertad por vencimiento de términos, desatando la indignación de la familia de la víctima. Luis Lorenzo Correa Baracaldo, señalado como el responsable del ataque, fue liberado por la Fiscalía General de la Nación mientras era investigado por el delito de feminicidio, según confirmó la madre de la fallecida, Pastora Castro, quien alzó su voz para clamar justicia.

El ataque ocurrió cuando Correa Baracaldo, tras haber consumido alcohol con un amigo, continuó bebiendo al regresar a su casa y, en medio de un arranque de violencia, le roció un líquido inflamable a su pareja y le prendió fuego. La mujer sufrió quemaduras de gravedad que la mantuvieron hospitalizada durante cerca de dos meses en el hospital Simón Bolívar, hasta que finalmente falleció. El traslado al centro médico se demoró hasta la medianoche por falta de cupo, un retraso que pudo haber influido en la evolución de sus heridas. Antes de morir, Yenny alcanzó a declarar ante la justicia, dejando constancia de los hechos.

Pastora Castro, en diálogo con el Noticiero Alerta 104.4 FM, expresó su descontento con el sistema judicial colombiano. «Lo dejaron libre porque por vencimiento de términos (…) pero me parece muy injusta la justicia de Colombia, muy injusta, porque esto no se puede quedar así, no se puede quedar impune este delito», señaló la madre, visiblemente afectada por la decisión que dejó en libertad al presunto agresor de su hija.

El miedo que impidió denunciar a tiempo

Según el relato de la madre, la relación de Yenny con Correa Baracaldo estaba marcada por la violencia de género y el temor. En una conversación previa al ataque, la víctima le confesó a su madre: «Mamá, yo no quiero que le pase nada a la niña. Yo por eso me toca estarme allá, porque él me dijo que acababa conmigo y acababa con sumercé y acababa con la niña». Esas palabras revelan el miedo que la mantenía atada a su agresor, quien la amenazaba con dañar a su hija y a su propia madre si intentaba separarse. Incluso había sufrido una lesión en una pierna durante una discusión previa, también en medio del consumo de alcohol, pero nunca se atrevió a denunciar por temor a represalias.

El día del ataque, la madre de Yenny había salido de la vivienda con su nieta rumbo al municipio de El Rosal horas antes de que se desencadenara la tragedia. Ese detalle, sumado a la demora en el traslado al hospital, profundiza la sensación de impotencia y abandono que ahora siente la familia. La liberación de Correa Baracaldo por vencimiento de términos, mientras se investigaba el feminicidio, ha reabierto el debate sobre la efectividad de la justicia en casos de violencia de género en Colombia.

«Mamá, yo no quiero que le pase nada a la niña. Yo por eso me toca estarme allá, porque él me dijo que acababa conmigo y acababa con sumercé y acababa con la niña»

Yenny González Castro, víctima de feminicidio, según el relato de su madre

La familia de Yenny González Castro exige que el caso no quede impune y que se revise la decisión judicial que permitió la libertad del presunto agresor. Mientras tanto, Pastora Castro continúa su lucha por justicia, convencida de que su hija no merecía un final tan cruel ni un sistema que, en sus palabras, «deja libre a los culpables».

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