En el Cementerio Central de Bogotá, un grupo de rescatistas del Hogar de paso Corazón Animal Vegano y del Colectivo Al día con los animales denunció el hallazgo de varios gatos negros al interior de una cavidad angosta con una abertura en forma de cruz ubicada en la pared de una tumba. Según relataron los voluntarios, en el sitio encontraron platos con comida, periódicos, juguetes y restos óseos, lo que despertó de inmediato la sospecha de que los felinos pudieran estar siendo utilizados en rituales, una hipótesis que hasta el momento no ha sido confirmada por las autoridades. El hallazgo se produjo en octubre, en las vísperas de la celebración de Halloween, fecha en la que, según explicó una rescatista que prefirió mantener su nombre en reserva, suelen emplearse gatos negros para actos de brujería o rituales.
Los activistas intentaron extraer a los animales en un primer momento, pero la estrechez de la cavidad les impidió hacerlo. Ante esta situación, solicitaron la intervención del Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal (IDPYBA) y denunciaron que la administración del cementerio no les brindó la colaboración necesaria para acceder al lugar. El IDPYBA, por su parte, emitió un comunicado en el que afirmó que los gatos no se encuentran encerrados, declaración que generó un fuerte rechazo entre los defensores de animales y la ciudadanía, quienes consideran que la respuesta minimiza el riesgo que corren los felinos.
La controversia por la respuesta oficial
La postura del IDPYBA avivó el cruce de acusaciones entre los rescatistas y las autoridades distritales. Mientras los voluntarios insisten en que los animales requieren un rescate urgente, valoración médica y reubicación en un lugar seguro, el instituto sostiene que los felinos tienen entrada y salida del sitio y que cuentan con alimento. No obstante, el Colectivo Al día con los animales advirtió que algunos de los gatos podrían presentar problemas de salud y que es necesario instalar jaulas trampa para capturarlos de manera segura y evitar que huyan hacia zonas de difícil acceso dentro del camposanto.
«Estamos aquí en el cementerio central y hay unos gaticos negros, hay comida y periódico. Vamos a intentar sacarlos»
Integrante de Corazón Animal Vegano
«Son gatos negros y estamos en la época de octubre en donde suelen usar los gatos negros para hacer brujerías o rituales»
Rescatista anónima que acudió al lugar
«Los animales no están encerrados»
Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal (comunicado oficial)
La senadora Andrea Padilla se involucró en el caso y gestiona con la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (UAESP) la posible intervención de los muros del cementerio para facilitar el rescate. Todavía se desconoce el origen de los gatos y cómo llegaron hasta ese punto del recinto, pero la situación ha puesto en evidencia la desprotección que enfrentan los animales en espacios públicos y la necesidad de que las entidades distritales actúen de forma coordinada para garantizar su bienestar.










