La Clínica del Occidente de Colombia advierte que las enfermedades cardiovasculares pueden permanecer asintomáticas hasta que el corazón se somete a un esfuerzo intenso, por lo que recomienda valoración médica previa para quienes entrenan para carreras de resistencia. El cardiólogo intervencionista Miguel Ángel Zuleta, coordinador del Servicio Cardiovascular de la Clínica, señaló en 2025 que estas patologías avanzan silenciosamente y que el ejercicio extenuante puede desencadenar complicaciones isquémicas severas o incluso muerte súbita. Según cifras preliminares del Dane para el mismo año, las enfermedades isquémicas del corazón causaron el 17,2 % de las muertes en Colombia, con una tasa de mortalidad cardiovascular de 92,7 por cada 100.000 habitantes.
Las enfermedades cardiovasculares suelen desarrollarse sin síntomas evidentes en sus etapas iniciales, sin importar la edad o la condición física de la persona. La alerta cobra especial relevancia porque molestias como dolor en la mandíbula, la espalda o un agotamiento inexplicable durante el ejercicio suelen confundirse con malestares pasajeros. En el caso de las mujeres, los cuadros pueden ser más agresivos y las manifestaciones menos evidentes, lo que incrementa el riesgo de un diagnóstico tardío. “Muchas personas jóvenes y activas piensan que, si se sienten bien, no necesitan revisarse. Pero hay enfermedades del corazón, algunas de origen genético, que no dan señales hasta que el corazón se somete a un esfuerzo prolongado. La valoración antes de entrenar es una medida de prevención, no de miedo”, explicó Zuleta.
Las estadísticas oficiales reflejan la magnitud del problema: los infartos agudos de miocardio pasaron de 42.142 casos en 2024 a 44.200 en 2025. Además, la muerte súbita durante la práctica deportiva, aunque poco frecuente, afecta a entre 1 y 3 de cada 100.000 deportistas jóvenes aparentemente sanos, quienes pueden sufrir una arritmia asociada al esfuerzo. Zuleta enfatizó que “los chequeos médicos periódicos son fundamentales y pueden marcar la diferencia entre una vida saludable y una emergencia cardíaca”. La recomendación no se limita a deportistas ni a quienes ya tienen diagnóstico: aplica especialmente para mayores de 40 años y personas con factores de riesgo, pero cualquier persona que realice ejercicio intenso debería someterse a una valoración.
“Las enfermedades cardiovasculares suelen avanzar de manera silenciosa, sin síntomas evidentes en sus etapas iniciales. Por eso, los chequeos médicos periódicos son fundamentales y pueden marcar la diferencia entre una vida saludable y una emergencia cardíaca”
Miguel Ángel Zuleta, cardiólogo intervencionista, Clínica del Occidente
La valoración cardiovascular recomendada incluye consulta con historia clínica, medición de presión arterial, electrocardiograma en reposo y análisis de colesterol, triglicéridos y glucosa. Para mayores de 40 años o quienes presenten factores de riesgo, el médico puede añadir una prueba de esfuerzo o ergometría y, si lo considera necesario, un ecocardiograma. La Clínica del Occidente también advierte que, ante síntomas como dolor en el pecho, falta de aire, mareo o palpitaciones durante el entrenamiento, se debe interrumpir la actividad de inmediato y buscar atención médica. Estas señales, que a menudo se ignoran, pueden ser la única advertencia antes de una complicación isquémica severa.
La advertencia de la Clínica del Occidente subraya la importancia de la prevención en un país donde las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la principal causa de muerte. Zuleta insiste en que la valoración previa no debe generar miedo, sino conciencia: “El riesgo de muerte súbita durante el deporte es poco frecuente, pero prevenible con un chequeo oportuno”. La recomendación se extiende a todas las personas que practican ejercicio de resistencia, desde corredores aficionados hasta atletas experimentados, recordando que la salud del corazón no se mide por la sensación de bienestar, sino por evaluaciones clínicas objetivas.










