El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM) pronosticó para este martes 29 de septiembre en Barranquilla un 83% de probabilidad de lluvia, con una temperatura máxima que alcanzará los 33.5 grados Celsius y una mínima de 25.9 grados. La nubosidad prevista para la jornada es del 43%, lo que indica un cielo mayormente cubierto durante buena parte del día. Estas condiciones, que combinan calor y alta probabilidad de precipitaciones, responden a la dinámica propia de una ciudad de clima tropical seco como la capital del Atlántico, donde el termómetro suele registrar promedios anuales que oscilan entre los 26 y 28 grados.
La temporada de lluvias en esta zona del norte de Colombia, bañada por el mar Caribe, se extiende principalmente de agosto a noviembre, siendo septiembre y octubre los meses más lluviosos del año. Por esa razón, el pronóstico del IDEAM para el último día de septiembre no sorprende a los barranquilleros, aunque sí invita a tomar precauciones. La entidad recomienda a la ciudadanía estar atenta a los cambios climáticos repentinos, portar paraguas o impermeable, y evitar exponerse por periodos prolongados a la radiación solar en las horas de mayor intensidad, teniendo en cuenta que la temperatura máxima promedio diurna en la ciudad es de 30 grados, mientras que la mínima nocturna suele ubicarse en los 25.
Un país de múltiples climas
El caso de Barranquilla es solo una muestra de la enorme variedad climática que presenta Colombia, una nación privilegiada por su geografía, que incluye costas sobre el océano Pacífico y el mar Caribe, así como las tres cordilleras de los Andes que atraviesan el territorio. Según el IDEAM, en el país se pueden identificar al menos cuatro grandes tipos de clima: el tropical, con sus cuatro subtipos distribuidos en regiones como la Amazonia, el Pacífico, el Caribe, la Orinoquia y los valles interandinos; el seco, que abarca zonas áridas y semiáridas; el templado y el frío de alta montaña. Esta diversidad explica por qué mientras en algunas regiones llueve durante casi todo el año, en otras predominan largas temporadas de sequía, como ocurre en la costa Caribe durante los meses de diciembre a abril, cuando se presenta la temporada seca, con enero y marzo como los días más despejados y de menor probabilidad de precipitación.
La información suministrada por el IDEAM para Barranquilla, con esa alta probabilidad de lluvia del 83%, se enmarca en el comportamiento habitual de septiembre, uno de los picos de la primera gran temporada invernal del segundo semestre. No obstante, los expertos insisten en que el cambio climático está provocando alteraciones constantes en el estado del tiempo, haciendo cada vez más frecuentes los fenómenos extremos. Por eso, más allá de un pronóstico puntual, la recomendación de las autoridades es mantenerse informados a través de los canales oficiales y atender los llamados de los organismos de gestión del riesgo, pues las lluvias, aunque necesarias, también pueden generar inundaciones o afectaciones en una ciudad que, como Barranquilla, convive con el mar y sus dinámicas atmosféricas.










