El presidente de la Corte Suprema de Justicia de Colombia, Iván Mauricio Lenis, propuso este miércoles abrir un debate nacional para aumentar la edad de jubilación e igualar los requisitos entre hombres y mujeres, al advertir que el sistema pensional enfrenta una presión financiera creciente por la mayor longevidad de la población, la baja natalidad y los altos niveles de informalidad laboral. Durante una entrevista con Blu Radio y en el marco del evento «Justicia y Ciudadanía» realizado en Cúcuta, el magistrado aclaró que su planteamiento no constituye una decisión judicial ni modifica las condiciones vigentes, pero insistió en que el país debe discutir con seriedad el futuro de las pensiones.
En la actualidad, las mujeres colombianas pueden pensionarse a los 57 años y los hombres a los 62, edades que ya fueron elevadas en 2014, pues antes del cambio normativo los requisitos eran de 55 y 60 años, respectivamente, según lo establecido por la Ley 797 de 2003. Frente a ese panorama, Lenis consideró que el aumento en la expectativa de vida implica que el sistema deba pagar pensiones por más tiempo, mientras que la reducción de la natalidad y la alta informalidad laboral disminuyen el número de cotizantes activos. «El aumento de la expectativa de vida aumenta el tiempo en que el sistema debería pagar la pensión. Y debería pensarse en esa posibilidad», afirmó el magistrado, quien también señaló la necesidad de analizar fuentes complementarias de financiación, incluidos recursos tributarios específicos para el régimen pensional.
Uno de los puntos más llamativos de su intervención fue la propuesta de igualar la edad de pensión entre hombres y mujeres, un tema que históricamente ha generado controversia por las responsabilidades de cuidado que recaen sobre las mujeres y que, en su opinión, también deben incluirse en el análisis de equidad. «Para avanzar en la equidad, las mujeres deberían tener la misma edad para pensionarse que los hombres», sostuvo Lenis, quien vinculó esta discusión con las trayectorias laborales cortas o interrumpidas, que reducen los aportes y pueden derivar en mesadas inferiores. El magistrado recordó además que la reforma pensional vigente contempla reducciones de semanas de cotización para madres por cada hijo, un mecanismo que busca compensar las interrupciones derivadas de la maternidad.
La informalidad, el mayor desafío estructural
Las cifras presentadas por el presidente de la Corte Suprema en el evento de Cúcuta evidencian la magnitud del problema: la informalidad laboral en la capital de Norte de Santander alcanza el 62,9 por ciento, mientras que el promedio nacional es de 54,6 por ciento, lo que significa que más de 6 de cada 10 trabajadores en la ciudad se desempeñan al margen del sistema formal. En ese contexto, Lenis fue enfático al advertir que «cada vez es claro que el sistema no se va a financiar con las cotizaciones que están haciendo los trabajadores que están dentro del sistema». De ahí que insistiera en la urgencia de diseñar mecanismos que permitan cotizar de manera estable incluso cuando las condiciones laborales cambien.
«El propósito contemporáneo no debe ser únicamente restaurar la relación laboral estable del pasado, sino garantizar algo más fundamental: una cotización estable, incluso cuando las ocupaciones, los empleadores, las jornadas y las fuentes de ingreso cambien».
Iván Mauricio Lenis, presidente de la Corte Suprema de Justicia
El magistrado propuso que la cotización a la seguridad social esté vinculada a la persona y no exclusivamente a la relación laboral tradicional, un cambio que permitiría cubrir las llamadas microtareas, jornadas fragmentadas, encargos ocasionales y actividades virtuales, que hoy quedan por fuera del sistema pensional. En esa misma línea, alertó que exigir un mayor número de semanas de cotización podría alejar aún más la pensión para quienes tienen empleos inestables, mientras que aumentar el monto de los aportes afectaría directamente los ingresos de los trabajadores de menores recursos.
Para enfrentar el desafío, Lenis planteó la necesidad de fortalecer la productividad empresarial, simplificar trámites, facilitar el acceso al crédito y acelerar la transformación digital de los micronegocios, con el fin de formalizar gradualmente la economía y ampliar la base de cotizantes. También pidió abrir el debate sobre el envejecimiento poblacional y la baja natalidad, factores que implicarán en el futuro menos trabajadores activos y más pensionados, lo que hace insostenible el actual esquema de reparto. Con su intervención, el presidente de la Corte Suprema busca poner sobre la mesa una discusión estructural que, aunque incómoda, resulta inaplazable para garantizar la sostenibilidad del sistema pensional colombiano en las próximas décadas.










