La Gobernación de Caldas, mediante su Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, llevó a cabo la ejecución total del convenio orientado al mejoramiento genético bovino, aplicado en Pensilvania, Marulanda y Salamina, con el objetivo de fortalecer los indicadores reproductivos y productivos de pequeños y medianos ganaderos del departamento.
El proyecto fue coordinado por la Institución Universitaria Oriente de Caldas (UNIOC) y se desarrolló entre el 1 de agosto de 2025 y el 30 de mayo de 2026, con una inversión cercana a $90 millones. Además de aportar recursos, la Administración Departamental realizó la supervisión del convenio y acompañó, a través de sus funcionarios, las reuniones de seguimiento celebradas en cada municipio participante.
Entre los resultados relevantes, se cumplió el 100% de la meta de realizar 200 inseminaciones artificiales a tiempo fijo (IATF), con una tasa de preñez de 68,42%. En números, aproximadamente 137 hembras intervenidas quedaron gestantes como resultado del proceso de mejoramiento genético.
El médico veterinario y zootecnista, Jorge Andrés Pulgarín Giraldo, profesional especializado de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural de Caldas, explicó que la iniciativa busca generar mejores condiciones productivas para la ganadería del departamento.
“Beneficiamos a productores de los tres municipios y realizamos la inseminación de 200 hembras con tres razas: Blanco Orejinegro, Normando y Gyr, buscando el mejoramiento de parámetros productivos tanto en producción de carne como de leche, además de una mayor adaptabilidad”
El proceso incluyó visitas técnicas a predios, diagnóstico de las condiciones de las fincas y de las hembras, sincronización reproductiva y la aplicación del protocolo de inseminación artificial a tiempo fijo.
Una apuesta por aumentar la productividad ganadera
La mejora genética forma parte de una estrategia que la Gobernación de Caldas viene impulsando desde hace años para contribuir al incremento de la productividad del sector ganadero. Según explicó Pulgarín Giraldo, la producción promedio de leche en el departamento se sitúa en alrededor de seis litros por animal; experiencias previas de mejoramiento genético y manejo nutricional han permitido alcanzar producciones de entre 10 y 12 litros por animal.
“Cuando hemos hecho este tipo de proyectos hemos subido a 10 y hasta 12 litros por animal, solamente con alimentación de pasto. Cuando empezamos a mejorar genéticamente y mejoramos la alimentación, aumenta la producción de carne y de leche. Eso es lo que queremos, pero necesitamos hacer el seguimiento”, indicó.
Los resultados continuarán en los predios a través de seguimiento técnico por parte de los municipios y la UNIOC, con especial atención a las hembras gestantes y a las crías nacidas, para dar continuidad a los procesos de reproducción bovina.
Para fortalecer este seguimiento, el proyecto contempló la adquisición de equipos e insumos, entre ellos un ecógrafo veterinario, además de elementos que permitirán dar continuidad a los procesos de reproducción bovina.
Los productores participantes suscribieron compromisos orientados a conservar los resultados del proceso de mejoramiento genético, evitando la comercialización prematura de los terneros obtenidos mediante la iniciativa.










