Una revelación periodística ha puesto bajo la lupa la presunta relación entre Diosdado Cabello, máximo líder del régimen venezolano, y Luz Amanda Pallares Pallares, conocida como alias Silvana Guerrero, comandante del Frente de Guerra Nororiental del Ejército de Liberación Nacional (ELN). Según informó el periodista venezolano Casto Ocando en diálogo con La FM, la guerrilla colombiana habría encontrado refugio y protección en territorio venezolano, específicamente en la finca El Chaparral, ubicada en el estado Apure, cerca de la frontera con el departamento colombiano de Arauca. Allí, la líder guerrillera residiría bajo condiciones de seguridad que, de acuerdo con la investigación, habrían sido facilitadas por sectores del poder estatal venezolano.
La información difundida por Ocando, un comunicador independiente, detalla que la presencia de Silvana Guerrero en Venezuela no sería un hecho aislado, sino que se inscribe en una dinámica más amplia de expansión del ELN dentro del país. Según las indagaciones del periodista, el grupo armado tendría actividad en al menos diez estados venezolanos y estaría explotando minas de oro en la región sur del país. Esta presencia territorial y económica se habría consolidado con la presunta cooperación de altos funcionarios del régimen, entre ellos Cabello, quien hasta el momento no se ha pronunciado al respecto.
Un contexto de negociaciones y amenazas externas
La revelación cobra relevancia en el marco de las negociaciones de paz que el Gobierno colombiano ha adelantado con el ELN, las cuales tuvieron como sede la ciudad de Caracas. Silvana Guerrero, quien participó en esos diálogos, representa una figura clave dentro de la estructura guerrillera. La presunta protección que recibe en Venezuela plantea un desafío de dimensión transfronteriza para las autoridades colombianas, al tiempo que sugiere una posible coordinación entre el ELN y el entorno de Cabello ante un eventual escenario de intervención de Estados Unidos en Venezuela.
«La finca El Chaparral habría sido escenario de reuniones para coordinar estrategias frente a una posible intervención de Estados Unidos en Venezuela», señaló Ocando en su informe.
Casto Ocando, periodista venezolano
El reportaje no precisa fechas exactas de los hechos, pero sitúa la información en el contexto actual de tensiones geopolíticas. Mientras tanto, desde el Gobierno venezolano no ha habido reacción oficial y Diosdado Cabello guarda silencio. La investigación de Ocando se suma a otras denuncias que han señalado la creciente influencia del ELN en Venezuela, un país que históricamente ha servido como retaguardia para grupos armados colombianos. La revelación de estos vínculos agrega una capa de complejidad a las relaciones bilaterales y al proceso de paz que el presidente Gustavo Petro impulsa con la guerrilla.
La noticia, difundida en medios colombianos a través de la entrevista de Ocando con La FM, pone sobre la mesa la necesidad de esclarecer hasta qué punto el régimen venezolano ampara a actores armados que operan en Colombia. La protección de alias Silvana Guerrero, si se confirma, representaría una violación de los principios de no intervención y soberanía que ambos países han invocado en el pasado. Por ahora, la comunidad internacional observa con atención mientras el periodista venezolano continúa aportando detalles de una investigación que promete abrir nuevos frentes en el debate sobre la seguridad regional.










