La tarde de este martes en el estadio Atanasio Girardot quedó marcada por un episodio de alta tensión en el regreso de Juan Guillermo Cuadrado al fútbol colombiano. El volante, flamante incorporación de Millonarios, fue el centro de un recibimiento hostil por parte de la hinchada de Independiente Medellín, que desplegó un trapo en la tribuna oriental con el rostro del jugador tachado con una X y la leyenda «Hoy nos visita Judas, el traidor». La pancarta, exhibida durante los actos protocolarios previos al inicio del partido por la fecha 4 de la Liga BetPlay, fue registrada por periodistas e hinchas y rápidamente se viralizó en las redes sociales.
El encuentro, que había sido aplazado y se disputó con un marco de 26.768 espectadores según el reporte oficial del DIM, finalizó con un empate 2-2 entre el local y el equipo embajador. Sin embargo, el resultado quedó en segundo plano ante la imagen del extremo antioqueño siendo objeto de silbidos y reproches cada vez que tocaba el balón. Para Cuadrado, esta fue su primera presentación con la camiseta de Millonarios en condición de visitante, y no precisamente de la manera más grata, pues el cariño que la afición local le tuvo durante su exitosa etapa en el fútbol europeo pareció diluirse por completo ante el hecho de verlo defendiendo los colores de un rival directo.
La molestia de Gamero por el trato recibido
Quien no ocultó su malestar fue el director técnico de Millonarios, Alberto Gamero, quien en rueda de prensa se mostró visiblemente afectado por la forma en que la tribuna local recibió a su jugador. El estratega hizo un llamado a la reflexión y pidió que este tipo de situaciones no se repitan con las grandes figuras del balompié nacional, más allá de la camiseta que defiendan. En sus declaraciones, Gamero expresó su tristeza y recordó la trayectoria de un futbolista que dio mucho por la selección Colombia, por lo que considera que merecía un trato distinto.
«Tengo que decirlo, Sheyla: estoy triste con un recibimiento a una figura como él. Eso me duele. Pero como siempre se dice, esto es fútbol y él es una persona de mucha categoría, un jugador de mucha experiencia y seguramente lo asimiló bien. Pero a estas grandes figuras nosotros las deberíamos de recibir con los brazos abiertos y con mucha generosidad y con mucha alegría y mucha satisfacción»
Alberto Gamero, técnico de Millonarios
El técnico samario, visiblemente contrariado, insistió en que Cuadrado es un ejemplo dentro y fuera de la cancha y que el fútbol colombiano debería celebrar su regreso en lugar de generar este tipo de ambientes hostiles. Las cámaras de televisión captaron en repetidas ocasiones al jugador, quien a pesar del abucheo constante intentó mantener la concentración y mostró destellos de su calidad en varias jugadas de peligro. Al finalizar el partido, Cuadrado fue aplaudido por un sector de la tribuna visitante, aunque el gesto de la barra local quedó para la historia como uno de los momentos más comentados de la jornada.
La actitud de la hinchada del Medellín reabre el debate sobre el respeto en los estadios y sobre cómo se recibe a los futbolistas que alguna vez fueron ídolos. Para Cuadrado, el regreso a su tierra no fue el que seguramente soñó, pero su amplia trayectoria internacional le ha enseñado a sobreponerse a este tipo de adversidades. Mientras tanto, el empate sabe a poco para ambos equipos, que continúan sumando puntos en la tabla, y el foco de atención queda puesto en cómo asimilará el jugador este episodio de cara a los próximos compromisos de un Millonarios que necesita recuperar la senda del triunfo.










