Una nueva controversia sacude el debate pensional en Colombia. El presidente de la Corte Suprema de Justicia, Iván Mauricio Lenis, propuso en las últimas horas equiparar la edad de pensión de las mujeres con la de los hombres, pasando de 57 a 62 años, con el argumento de que el aumento de la expectativa de vida y la caída de la natalidad generan presiones financieras insostenibles sobre el sistema. La declaración, difundida por Blu Radio, encontró un inmediato y duro rechazo por parte del presidente Gustavo Petro, quien a través de su cuenta de X calificó la iniciativa como «más explotación a la gente que trabaja».
Durante su intervención, Lenis fue enfático en señalar que la medida no implicaría un aumento en las semanas de cotización ni en el porcentaje de aportes, sino que se trataría de postergar el inicio del pago de la mesada para aliviar el faltante que hoy enfrenta el sistema. «El aumento de la expectativa de vida aumenta el tiempo en que el sistema debería pagar la pensión. Y debería pensarse en esa posibilidad», afirmó el magistrado, quien reconoció que la propuesta puede generar un fuerte rechazo ciudadano. Asimismo, justificó la equiparación desde una óptica de equidad formal: «Para avanzar en la equidad, las mujeres deberían tener la misma edad para pensionarse que los hombres», dijo, aunque admitió que las carreras laborales más breves o interrumpidas, que afectan desproporcionadamente a las mujeres, reducen los aportes y pueden traducirse en mesadas menores.
Rechazo contundente del presidente Petro
La reacción del mandatario no se hizo esperar y se produjo en un tono de confrontación directa con el presidente de la Corte Suprema. Para Petro, la propuesta es un retroceso social que profundiza las desigualdades de género. En su cuenta de X, el jefe de Estado escribió que «subir la edad de pensión es subir la jornada laboral y eso significa más explotación a la gente que trabaja y más ganancias a los dueños de las fábricas y la tierra». En esta línea, el presidente también cuestionó el argumento de equidad presentado por Lenis, al recordar que «la edad diferencial para pagar pensión tiene que ver con las desigualdades de salarios por el mismo trabajo entre la mujer y el hombre y por la falta de pago del trabajo doméstico».
«Subir la edad de pensión es subir la jornada laboral y eso significa más explotación a la gente que trabaja y más ganancias a los dueños de las fábricas y la tierra»
Gustavo Petro, presidente de Colombia
El cruce de declaraciones se da en un contexto de encendido debate por las finanzas del sistema pensional. La discusión surgió después de que el presidente de Asofondos, Andrés Mauricio Velasco, señalara un déficit de aproximadamente 5 billones de pesos en Colpensiones para el pago de pensiones. Frente a este señalamiento, el presidente Petro negó que el faltante se deba al aumento del salario mínimo y, en cambio, lanzó una grave acusación contra los grandes grupos financieros del país. En su mensaje, el mandatario afirmó que el problema no es de origen fiscal, sino producto del «robo y la estafa que hicieron como banqueros los señores del grupo Aval y de Bancolombia al robarse el ahorro de los trabajadores», asegurando, sin aportar pruebas, que los dineros de los trabajadores que se trasladaron a Colpensiones terminaron cubriendo un «robo billonario» de los dos banqueros más grandes del país.
La controversia deja en evidencia las profundas diferencias entre las altas cortes y el ejecutivo sobre el futuro del sistema pensional. Mientras desde la Corte Suprema se insiste en la necesidad de tomar medidas técnicas para garantizar la sostenibilidad financiera, el gobierno nacional reivindica la protección a los derechos adquiridos y a los sectores vulnerables. Petro cerró su intervención señalando que una sociedad más rica debe, por el contrario, disminuir la jornada laboral y transferir los beneficios de la productividad a la sociedad, un planteamiento que choca de frente con la propuesta de alargar la vida laboral de las mujeres y que promete mantener encendido el debate en los próximos días.










