La Sala Penal del Tribunal Superior de Cali confirmó en segunda instancia la condena a 16 años de prisión contra el empresario Tomás Velasco Castañeda, hallado culpable del delito de acceso carnal violento agravado contra su expareja, la diseñadora y modelo Johana Alexandra Rojas Ruiz. La decisión ratifica el fallo emitido en primera instancia durante septiembre de 2025, luego de que el tribunal desestimara los argumentos presentados por la defensa del condenado, que intentaba desvirtuar el testimonio de la víctima.
Los hechos judiciales se remontan a la denuncia pública que Rojas realizó el 1 de octubre de 2021, cuando a través de un video en redes sociales mostró las lesiones en su rostro y pronunció una frase que se volvió emblemática en su caso: «No siempre es no». La relación de pareja había terminado en 2019, pero según el expediente, la violencia no correspondió a un único episodio, sino que se extendió durante el vínculo. La magistrada ponente dio plena credibilidad al relato de la víctima sobre las agresiones físicas y sexuales sufridas, analizando el caso bajo un enfoque de género que la defensa cuestionó sin éxito.
Los argumentos de la defensa y la respuesta del tribunal
Durante el proceso, la defensa de Velasco Castañeda sostuvo que la relación fue consensuada y presentó conversaciones privadas para intentar demostrar su versión. Incluso sugirió que la denuncia estaba motivada por la pérdida de un bolso costoso y por un supuesto interés de Rojas en ganar notoriedad en redes sociales. Un experto forense revisó mensajes atribuidos a la diseñadora para intentar exponer un comportamiento polémico en internet y un supuesto asedio al acusado. Sin embargo, la Sala Penal consideró que esa línea argumentativa quedó completamente desvirtuada, reafirmando la validez de la condena.
Tras conocerse la decisión del tribunal, la defensa anunció que solicitará una revisión ante la Corte Suprema de Justicia mediante un recurso de casación, por lo que el caso aún podría tener un nuevo capítulo en instancias superiores. Mientras tanto, Johana Rojas ha continuado alzando su voz, participando en espacios como el pódcast «Vos podés», conducido por Tatiana Franko en noviembre de 2025. Allí reflexionó sobre el proceso judicial y el impacto de hablar públicamente: «La culpa siempre será del agresor», afirmó, y agregó: «Esto no me devuelve lo que perdí, pero sí me da la certeza de que mi voz puede ser escuchada».
Las secuelas de la denuncia y la búsqueda de justicia
La diseñadora, fundadora de la marca Ocre & Arco, ha relatado las graves consecuencias emocionales, laborales y sociales que enfrentó tras hacer pública su denuncia. En sus declaraciones más recientes, Rojas explicó que intentó refugiarse en su trabajo y que cada nuevo proyecto le ayudó a recuperar una parte de su vida. «Yo creía que nunca iba a poder nombrarlo. Pero ahora sé que hablar también es justicia», expresó en el pódcast, en un relato que visibiliza las dificultades que enfrentan las víctimas de violencia de género al decidir denunciar a sus agresores. La confirmación de la condena representa, para ella, un paso en ese camino hacia la reparación.
«No siempre es no»
Johana Rojas, diseñadora y fundadora de Ocre & Arco
El fallo en segunda instancia, que ratifica la pena de 16 años de prisión contra Tomás Velasco Castañeda, se suma a otros casos emblemáticos en la región que han sido analizados con perspectiva de género por los tribunales, evidenciando un cambio en la forma de abordar judicialmente las violencias contra las mujeres. Para Rojas, la certeza de que su testimonio fue escuchado y creído marca un precedente, aunque el proceso aún no haya terminado definitivamente.










