Decreto de la Alcaldía establece lineamientos para regular el uso de celulares, tabletas, relojes inteligentes y otros dispositivos digitales durante la jornada escolar
La medida alcanza a colegios públicos y privados y busca proteger la concentración, el aprendizaje, la convivencia y los espacios de descanso de niños y jóvenes

El uso de celulares y otros dispositivos digitales en los colegios de Manizales tendrá nuevas reglas.
La Alcaldía de Manizales expidió el Decreto 0326 de 2026, mediante el cual fija lineamientos para regular el uso de teléfonos móviles y dispositivos digitales en las instituciones educativas oficiales y privadas del municipio.
La decisión alcanza a los establecimientos que prestan los servicios de educación inicial, básica y media y abre un proceso que deberá culminar con la incorporación de estas nuevas reglas en los Manuales de Convivencia para el año escolar 2027.
El decreto no plantea sacar la tecnología de los colegios ni establece una prohibición absoluta de los dispositivos. Lo que establece es un marco para que cada institución defina, con participación de su comunidad educativa, cuándo, cómo, dónde y bajo qué circunstancias podrán utilizarse los teléfonos celulares y otros dispositivos durante la jornada escolar.
La medida parte de una preocupación expresada por la Administración Municipal alrededor de la concentración de los estudiantes, el aprendizaje, la convivencia presencial, el descanso, la actividad física, el juego y el bienestar socioemocional.
El decreto señala que los entornos de aprendizaje deben favorecer la atención y la concentración y plantea la necesidad de contar con espacios escolares libres de distracciones no planificadas durante la jornada académica.
Pero hay un elemento fundamental: no será la Alcaldía la que determine un único procedimiento para todos los colegios.
Cada institución deberá adaptar las disposiciones a su realidad y llevarlas a su propio Manual de Convivencia.
¿Qué cambia con el nuevo decreto?
Uno de los puntos centrales está en el Artículo Cuarto, donde la Administración Municipal establece como propósito general restringir y regular el uso personal de teléfonos móviles durante la jornada escolar.
Y aquí aparece uno de los aspectos que seguramente generará mayor discusión entre estudiantes, padres y docentes:
El decreto establece que la regulación del uso personal de los celulares abarcará los períodos de clase y también los momentos de descanso o recreo.
Es decir, la discusión no se limita a si un estudiante puede utilizar el celular mientras el profesor está dictando una clase.
También se abre la puerta para que los colegios establezcan reglas sobre su utilización durante los espacios de descanso.
La intención expresada en el decreto es proteger momentos de interacción presencial, juego, actividad física y descanso, considerados parte del ambiente educativo y de la convivencia escolar.
Sin embargo, el decreto no ordena que todos los colegios deban aplicar exactamente la misma fórmula.
Cada establecimiento tendrá que definir las medidas procedimentales y los consensos internos relacionados con la custodia o prohibición del porte de estos equipos durante el horario escolar.


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No será una decisión impuesta por los rectores
Otro de los elementos importantes del Decreto 0326 es que las nuevas reglas deberán construirse mediante un proceso participativo.
Las instituciones educativas tendrán que incorporar las disposiciones en sus Manuales de Convivencia y las reformas deberán ser concertadas con la comunidad escolar y aprobadas formalmente por el Consejo Directivo.
El proceso será liderado por el Comité de Convivencia Escolar, con participación activa de estudiantes, docentes, directivos y padres de familia.
Por eso, el decreto abre un proceso que involucrará a prácticamente toda la comunidad educativa de Manizales.
No se trata solamente de decidir si los estudiantes podrán llevar o no un celular al colegio.
Cada institución deberá discutir asuntos como:
- ¿Se podrá portar el teléfono aunque permanezca apagado?
- ¿Dónde deberán permanecer los dispositivos?
- ¿Quién será responsable de su custodia?
- ¿En qué momentos podrán utilizarse?
- ¿Qué ocurrirá durante los recreos?
- ¿Cómo podrán comunicarse las familias con los estudiantes?
- ¿Qué procedimiento se aplicará cuando un estudiante incumpla la norma?
- ¿Qué ocurrirá con los dispositivos cuando exista una emergencia?
- ¿Qué estudiantes podrán utilizar teléfonos por razones de salud o discapacidad?
- ¿Cómo se utilizarán los celulares con fines pedagógicos?
Todos esos aspectos tendrán que aterrizarse en los reglamentos internos de cada institución.
Habrá excepciones
El decreto también deja claro que la regulación no será absoluta.
El Artículo Quinto establece varias situaciones excepcionales en las cuales podrá autorizarse el uso personal de teléfonos móviles u otros dispositivos electrónicos.
Una de ellas corresponde a los estudiantes que requieran estos equipos como apoyo tecnológico indispensable para su aprendizaje, comunicación o permanencia en el sistema educativo, particularmente cuando existan necesidades específicas o una discapacidad.
También se contempla el uso por razones de salud.
Si un estudiante necesita utilizar un dispositivo para hacer seguimiento o monitoreo de una condición médica, podrá autorizarse su utilización, previa certificación o reporte formal del acudiente.
Y existe una tercera circunstancia relacionada con la seguridad.
Cuando un organismo competente determine que una persona necesita disponer permanentemente de un dispositivo de comunicación y tener acceso inmediato a él, también podrá exceptuarse la restricción.

En una emergencia el celular podrá utilizarse
La norma contempla expresamente situaciones de urgencia.
En caso de un evento que comprometa la seguridad, la vida o la salud de integrantes de la comunidad educativa, se permitirá de manera inmediata el uso de la telefonía móvil.
Las condiciones específicas para estos casos deberán ser acordadas entre la familia, el estudiante y la institución educativa.
Este punto es especialmente relevante porque una de las inquietudes que normalmente aparece cuando se habla de restringir celulares en los colegios tiene que ver con la posibilidad de que padres e hijos pierdan comunicación durante una emergencia.
El decreto establece que las instituciones deberán contar además con canales institucionales formales para garantizar una comunicación oportuna entre las familias y los estudiantes cuando las circunstancias lo justifiquen.
La restricción, por tanto, no deberá impedir la comunicación familiar en situaciones de emergencia.
El celular en el aula, sólo para aprender
La nueva regulación tampoco desconoce que un teléfono celular puede convertirse en una herramienta educativa.
El Artículo Sexto establece que los dispositivos podrán utilizarse con intencionalidad pedagógica en primaria y secundaria.
Pero deberán cumplirse varias condiciones.
El uso deberá estar:
1. Integrado expresamente en la planeación curricular.
2. Relacionado con un objetivo académico específico.
3. Bajo la guía y supervisión directa del docente.
4. Limitado a las aplicaciones y herramientas educativas previamente programadas.
Es decir, no se trata de que un estudiante pueda sacar su teléfono durante una clase simplemente porque considera que puede ser útil.
La utilización deberá responder a una actividad pedagógica previamente definida por el profesor.
Y hay otra precisión importante:
Ningún estudiante podrá ser obligado a comprar o aportar un dispositivo móvil propio para cumplir con una actividad pedagógica.
El propio decreto lo establece expresamente.
A prepararse
La nueva reglamentación no significa que mañana todos los estudiantes de Manizales deban entregar sus teléfonos en la entrada de los colegios.
El decreto establece un período de transición durante lo que resta del calendario escolar 2026.
Durante ese tiempo, las instituciones educativas deberán ajustar sus reglamentos y Manuales de Convivencia.
El objetivo es que las nuevas disposiciones estén incorporadas y vigentes para el año escolar 2027.
Esto significa que los próximos meses serán determinantes para las comunidades educativas.
Cada colegio tendrá que abrir el debate interno y establecer sus propias reglas dentro del marco fijado por la Administración Municipal.
Pero la regulación no se queda dentro de las paredes de los colegios.
El Decreto 0326 incorpora también a las familias.
La Administración Municipal insta a padres y cuidadores a promover pautas de uso equilibrado de pantallas y dispositivos electrónicos en los hogares.
Además, las instituciones educativas deberán utilizar las Escuelas de Padres para generar espacios de reflexión sobre el impacto del uso desmedido de la tecnología en aspectos como el sueño, la salud mental y la dinámica familiar de niños y jóvenes.
De esta manera, el decreto plantea que el problema del uso de dispositivos digitales no puede abordarse exclusivamente como un asunto disciplinario dentro del colegio.
También compromete a las familias en la construcción de hábitos tecnológicos.
Los profesores
La nueva norma también supone responsabilidades para la Secretaría de Educación.
El decreto establece que la dependencia deberá desarrollar estrategias de formación continua dirigidas a colegios, docentes y personal educativo.
La capacitación deberá abordar, entre otros asuntos:
- inclusión crítica de la tecnología en las metodologías de enseñanza;
- prevención de riesgos digitales;
- ciudadanía digital;
- acompañamiento socioemocional;
- prevención de adicciones digitales;
- fortalecimiento de la convivencia escolar y familiar.
La apuesta, según el decreto, no es simplemente reemplazar el celular por una prohibición.
Es establecer una relación diferente entre tecnología y educación.
Fuente: Decreto 0326 de 2026 de la Alcaldía de Manizales










