Un amplio grupo de ciudadanos, académicos y exfuncionarios suscribió el Manifiesto 4 del Centro Político, un documento que cuestiona abiertamente la “guerra cultural” emprendida por el gobierno de Abelardo de la Espriella y exige la protección de garantías constitucionales para gremios, sindicatos y la prensa. Entre los firmantes se encuentran figuras de reconocida trayectoria como Alejandro Gaviria, Humberto de la Calle, José Antonio Ocampo, Cecilia López Montaño, Jorge Iván González, Eduardo Pizarro Leongómez, Juan Camilo Restrepo, Juan Daniel Oviedo, Juan Mayr, Manuel Rodríguez Becerra, Mauricio García Villegas, Mauricio Pava Lugo, Pedro Medellín Torres, José Luis Ramírez, Alejandro Reyes Posada y Eduardo Lora, entre otros. El manifiesto surge en el contexto del inicio del mandato de De la Espriella, quien en su discurso de posesión anunció una confrontación cultural orientada a restaurar el orden moral, la autoridad, la familia tradicional y la centralidad de la religión.
El texto aborda cuatro asuntos centrales que han generado preocupación entre los firmantes: la llamada “guerra cultural”, el ejercicio del poder presidencial, las relaciones con la prensa y la libertad de sindicatos y gremios. Los académicos y exfuncionarios advierten que las acciones del gobierno podrían atentar contra la diversidad cultural, la libertad religiosa, la libertad de prensa y la autonomía de las organizaciones gremiales y sindicales, lo que consideran un posible paso hacia un gobierno autoritario.
Los cuatro ejes del manifiesto
En materia cultural, el manifiesto recuerda que la Constitución de 1991 garantiza la diversidad cultural, la igualdad religiosa, la libertad de enseñanza, el libre desarrollo de la personalidad y la libertad individual. Los firmantes consideran que la “guerra cultural” es contraria a esos principios y citan el uso recurrente de la frase “Viva Cristo Rey” en discursos presidenciales, vinculada a enfrentamientos violentos del siglo pasado. Asimismo, mencionan el retiro de una persona homosexual de un alto cargo, pese a sus credenciales profesionales, y acciones contra la “ideología de género” como reflejos de esa confrontación.
Sobre el ejercicio del poder, el manifiesto alerta sobre la concentración de la comunicación gubernamental en la figura del presidente y las restricciones impuestas a los ministros para participar en escenarios públicos y parlamentarios. Esto, según el documento, podría afectar sus funciones y conducir a “un gobierno autoritario y unipersonal”.
Preocupaciones sobre la prensa y los gremios
En el ámbito de la prensa, el texto respalda la reducción de medios estatales, pero advierte sobre el cierre de programas de opinión y la selección previa de interlocutores en ruedas de prensa, acciones que podrían interpretarse como censura. Los firmantes piden garantías para que los medios puedan ejercer su labor sin interferencias del Ejecutivo.
Respecto a los gremios y sindicatos, el manifiesto expresa su preocupación por las posibles interferencias del gobierno en su funcionamiento autónomo. Los firmantes afirman que “unos y otros pasarían a ser dependencias gubernamentales. La libertad para defender sus intereses dejaría de existir”. Además, señalan que grandes empresarios tienen mayor acceso al Gobierno que los pequeños y medianos empresarios, por lo que solicitan al Ejecutivo que explicite su posición sobre este debate crucial.
“La guerra cultural es contraria a la Constitución”
Manifiesto 4 del Centro Político
“Unos y otros pasarían a ser dependencias gubernamentales. La libertad para defender sus intereses dejaría de existir”
Manifiesto 4 del Centro Político
“Nos parece indispensable que el gobierno haga explícita su posición sobre este debate crucial”
Manifiesto 4 del Centro Político
Los firmantes del manifiesto incluyen a estudiantes, jóvenes profesionales, académicos, profesores y columnistas, todos unidos en la defensa de la Constitución de 1991 como marco fundamental para la convivencia democrática. El documento se presenta como una advertencia ante lo que consideran un giro autoritario y un llamado a la ciudadanía a estar atenta a las decisiones que puedan vulnerar las libertades conquistadas en las últimas décadas.










