Mantener subsidiado el precio del ACPM (diésel) en Colombia le cuesta actualmente a los colombianos 9,5 billones de pesos, según un análisis del Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana, cuyo director, Mauricio Salazar, advirtió que este gasto incrementa la presión sobre las finanzas públicas y limita la inversión en otras áreas prioritarias como la educación, cuyo presupuesto ronda los 80 billones de pesos, lo que significa que el subsidio equivale a cerca de una octava parte de ese sector.
El subsidio opera a través del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles, conocido como FEPC, un mecanismo en el cual Ecopetrol vende el diésel por debajo de su precio de referencia y luego cobra al Gobierno la diferencia adeudada. Según el Observatorio, las obligaciones pendientes del FEPC correspondientes al tercer y cuarto trimestre de 2025 ascienden a 683.990 millones de pesos, de los cuales 573.108 millones corresponden a Ecopetrol y 110.882 millones a la Refinería de Cartagena. Este pago se ha cubierto principalmente con deuda pública a través de Títulos de Tesorería (TES), y el proyecto de presupuesto de 2027 contempla usar recursos corrientes del Estado para saldar parte de esas cuentas.
Impacto en las finanzas de Ecopetrol y el debate por el aumento
El director del Observatorio Fiscal, Mauricio Salazar, explicó en declaraciones difundidas por Blu Radio que «esa cuenta asciende a 9,5 billones de pesos, esto es lo que nos cuesta a los colombianos subsidiar el ACPM hoy en día». Además, agregó que «el sacrificio que estamos haciendo como sociedad al subsidiar el ACPM para transportadores es dejar de invertir en otro montón de actividades que se podrían hacer». El subsidio también golpea las finanzas de Ecopetrol, cuyos dividendos pasaron de cerca de 30 billones a menos de 10 billones de pesos el año pasado, ya que la empresa debe asumir temporalmente la diferencia de precio mientras el Gobierno reconoce las obligaciones.
El Gobierno frenó recientemente el aumento de la gasolina y el sector transportador mantiene su oposición a un incremento adicional en el precio del diésel. La presidenta de la Federación Colombiana de Transportadores de Carga por Carretera (Colfecar), Nidia Hernández, advirtió que un nuevo incremento del diésel aumentaría la presión financiera sobre las empresas transportadoras, cuyos costos de combustible, salarios y peajes ya representan el 70% de los costos operativos. En los últimos cuatro años, el combustible ha subido un 25%, los salarios un 79% y los peajes un 40%.
«Esa cuenta asciende a 9,5 billones de pesos, esto es lo que nos cuesta a los colombianos subsidiar el ACPM hoy en día»
Mauricio Salazar, director del Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana
Para Salazar, financiar el subsidio mediante deuda pública puede aumentar las presiones fiscales y trasladar costos al futuro, sin generar una reducción permanente de la inflación. El debate está abierto: mientras el Gobierno busca contener el gasto público en medio de dificultades fiscales, el gremio transportador se opone a cualquier alza que deteriore aún más su ya golpeada estructura de costos.










