Desde la madrugada del viernes 2 de octubre, cientos de seguidores de BTS, conocidos como ARMY, acamparon en los alrededores del estadio Nemesio Camacho El Campín, en Bogotá, para asistir a la primera de dos funciones con entradas agotadas del grupo surcoreano. La fila VIP, que inicialmente reunió a unas 150 personas, creció hasta casi 400 conforme avanzaban las horas, mientras que más de 400 fans en total se instalaron en las vías cercanas con carpas improvisadas, cobijas y equipaje desde la noche del jueves 1 de octubre, cerca de las 11:00 p.m. La expectativa era máxima: se trata de la primera visita de BTS a Colombia, con dos conciertos —viernes 2 y sábado 3 de octubre— que agotaron la boletería, con más de 53.000 asistentes esperados por noche.
La logística de ingreso comenzó a operar de manera escalonada: los asistentes VIP pudieron entrar a las 3:00 p. m., el público general desde las 4:00 p. m., y el concierto estaba programado para las 8:00 p. m. Los organizadores y las autoridades recomendaron llegar con antelación debido a los cierres viales, la alta cantidad de personas y los estrictos controles de acceso. Entre las restricciones de seguridad se prohibió el ingreso de armas, objetos cortopunzantes, aerosoles, gas pimienta, pirotecnia, láseres, alimentos y bebidas externas, botellas, latas, sombrillas, mascotas, sillas, cobijas, cámaras profesionales y videograbadoras. En cambio, se permitieron celulares, baterías portátiles —hasta dos adicionales para los Light Sticks oficiales—, impermeables, tapones para oídos, gafas de sol, llaveros y peluches. Los medicamentos requieren receta médica vigente que coincida con el documento de identidad, y los bolsos no pueden superar los 30 x 30 centímetros.
Fila VIP y ambiente en el Campín
La fanática Gabriela Vera, que ocupaba el turno 436 en la fila VIP, compartió su experiencia en redes sociales: «Vamos bieeen desde temprano nos dejaron entrar a los filtros y estamos dentro, es muy seguro y nos están dando agua». Su testimonio reflejó el clima de organización y cuidado que las propias comunidades ARMY promovieron bajo la consigna «ARMY cuida ARMY», impulsada por la Unión de Fanbases de Colombia. Juanjo Guerrero, un insider activo en redes, también reportó la evolución de las filas desde la noche anterior, mientras que los organizadores desplegaron un operativo especial de movilidad en el sector del estadio.
Más allá de la logística, la Unión de Fanbases de Colombia hizo un llamado al respeto por la privacidad de los integrantes de BTS, pidiendo no difundir en tiempo real su ubicación, desplazamientos ni hospedaje, y evitar aeropuertos, hoteles y espacios privados. Además, promovieron las etiquetas #BogotáRecibeABTS, #BTSenBogotá y #RespetoPorBTS. La segunda función está programada para el sábado 3 de octubre, con la misma capacidad y expectativas. Bogotá recibe por primera vez al fenómeno global del K-pop, y el Campín se convierte en el epicentro de una marea de seguidores que transformó la madrugada en una celebración de décadas de espera.










