Un exsoldado colombiano de 43 años, John Jairo Sepúlveda Calderón, quien había sido reportado como muerto por la intermediaria que lo reclutó para combatir en Rusia, reapareció con vida en un video difundido por fuentes ucranianas donde aparece como prisionero de guerra. Sepúlveda, pensionado del Ejército Nacional de Colombia, viajó desde Bogotá el 27 de marzo de 2024 con escala en Estambul rumbo a Moscú, atraído por una promesa de trabajo que incluía funciones de apoyo logístico y una suma importante de dinero. Sin embargo, tras apenas diez días de entrenamiento, fue enviado al frente de batalla en Ucrania, donde fue capturado por tropas ucranianas el 26 de mayo de 2024, según las autoridades de ese país.
La última comunicación de Sepúlveda con su hija, Nicole Sepúlveda, residente en Ecuador, ocurrió el 15 de mayo de 2024. Dos meses después, el 17 de julio, la intermediaria Verónica García le confirmó a la familia la muerte del exsoldado, pero nunca entregó un certificado de defunción oficial. Fue entonces cuando la hija, a través de un chatbot ucraniano de búsqueda de prisioneros, dio con un video donde su padre aparece identificándose como soldado de la Federación Rusa, vestido con uniforme de cautivo, y declarando que fue hecho prisionero el 26 de mayo. En la grabación, Sepúlveda pide ser incluido en un canje de prisioneros y aparece junto a otros 94 militares rusos que también se rinden.
Reclutamiento engañoso y condiciones desconocidas
Nicole Sepúlveda explicó que su padre sabía que viajaba para incorporarse al ejército ruso, pero desconocía las condiciones reales y la gravedad del conflicto. “Mi papá sabía que viajaba con la intención de incorporarse al ejército ruso; sin embargo, lo que él no sabía eran las condiciones reales ni la gravedad de lo que estaba sucediendo allá”, declaró la hija. Sepúlveda viajó junto a un antiguo compañero del Ejército colombiano, y ninguno de los dos dominaba el idioma ruso. Firmaron contratos que no podían entender y fueron enviados al frente sin preparación adecuada.
El abogado peruano Percy Salinas, experto en defensa legal de combatientes latinoamericanos, explicó que, según la norma internacional, un combatiente detenido en situación de guerra es considerado prisionero de guerra y queda sometido al fuero militar. En Ucrania, estas personas enfrentan procesos judiciales bajo acusaciones que contemplan la participación en hostilidades o traición. Salinas señaló que lo primordial en estos casos es obtener la “prueba de vida” por los canales oficiales, presentando un trámite documentario estructurado ante el Ministerio de Defensa de Ucrania y las embajadas correspondientes, un procedimiento que se puede gestionar de manera virtual sin necesidad de viajar a la zona de conflicto.
«Según la norma internacional, un combatiente detenido en una situación de guerra es considerado prisionero de guerra y queda sometido al fuero militar. En Ucrania, estas personas enfrentan procesos judiciales bajo acusaciones que contemplan la participación en hostilidades o traición»
Percy Salinas, abogado peruano experto en defensa legal de combatientes latinoamericanos
Nicole Sepúlveda ha solicitado ayuda a la Cancillería de Colombia, la Cruz Roja Internacional y la Defensoría de Ucrania, pero hasta el momento no ha obtenido respuesta oficial. El abogado Salinas advierte que las cancillerías latinoamericanas suelen desestimar los registros audiovisuales de redes como prueba suficiente, por lo que insiste en la necesidad de seguir el conducto regular. Mientras tanto, el exsoldado colombiano permanece en un centro de detención ucraniano, a la espera de que su caso sea atendido y se pueda iniciar un proceso de canje o repatriación.









