La articulación entre los comités de Caldas, Quindío, Risaralda y Tolima busca consolidar un censo unificado de afectaciones en viviendas rurales y beneficiaderos
La meta es canalizar recursos nacionales y privados para la reconstrucción agropecuaria, apalancándose en la reciente ampliación territorial del mecanismo de Obras por Impuestos
La RAP Eje Cafetero y los Comités de Cafeteros de Caldas, Quindío, Risaralda y Tolima iniciaron una agenda conjunta para centralizar las necesidades de las familias productoras que resultaron damnificadas por el terremoto del pasado 10 de agosto. El propósito de esta coordinación interdepartamental es evitar esfuerzos aislados, sumar cooperantes y estructurar iniciativas de peso para la recuperación integral del sector.

Durante el encuentro, liderado por el gerente de la RAP Eje Cafetero, Óscar Alexis Sanabria Chica, se definió que la prioridad técnica será la formulación de un proyecto regional orientado a reparar las casas y fincas cafeteras averiadas. La estrategia central de financiación consistirá en presentar dicho proyecto bajo el mecanismo de Obras por Impuestos. Esta vía de gestión resulta especialmente estratégica en la coyuntura actual, teniendo en cuenta la reciente expedición del Decreto Legislativo 1389 de 2026, el cual amplió la cobertura de este instrumento tributario a los 27 municipios de Caldas para acelerar la reconstrucción del tejido productivo tras el sismo.
La mesa técnica contó con la participación de los directores ejecutivos de los cuatro comités: Natalia Yepes Jaramillo por Caldas, José Martín Vásquez Arenas por Quindío, Juan Felipe Jaramillo por Risaralda, y Gildardo Monroy Guerrero por Tolima. En representación de Caldas, Yepes Jaramillo presentó los avances del proceso de caracterización que adelanta el comité para medir el impacto exacto en viviendas, cultivos e infraestructura comunitaria. Simultáneamente, los delegados de Quindío y Risaralda enfatizaron en la urgencia de intervenir los beneficiaderos de café afectados y plantearon que la reconstrucción debe servir para fortalecer la capacidad de respuesta estructural del gremio.
Más allá de la infraestructura física, la hoja de ruta regional incluye medidas inmediatas para la operación del sector. Las entidades trabajan en las garantías logísticas para la recolección de la próxima cosecha, articulando sus acciones operativas con estrategias como el Plan Cosecha. Para lograr una recuperación sostenida, la agenda de la RAP contempla sumar el respaldo del Gobierno Nacional, la Federación Nacional de Cafeteros, el Fondo Milagro y el sector privado, proyectando a su vez estrategias de comercialización conjunta en las próximas ferias de café.
Fuente: Prensa RAP










