La Fiscalía General de la Nación judicializó a María Ofelia Ortiz Gil, señalada de captar a cuatro mujeres, entre ellas varias adolescentes, mediante una falsa oferta de empleo para someterlas a explotación sexual en un establecimiento comercial de Villavicencio, Meta. Los hechos ocurrieron entre el 27 de abril y el 8 de mayo de 2024, cuando las víctimas, provenientes del área de Medellín (Antioquia), fueron atraídas con la promesa de trabajar como meseras. Al llegar al lugar, Ortiz Gil les informó que debían prestar servicios sexuales, fijando los precios de las bebidas y los actos sexuales, definiendo horarios, restringiendo la salida y vigilándolas mediante cámaras de seguridad.
La procesada fue imputada por el delito de trata de personas agravado, aunque no aceptó los cargos. Una jueza impuso medida de aseguramiento privativa de la libertad en su lugar de residencia, es decir, detención domiciliaria. La denuncia de la madre de una de las adolescentes fue clave para que las autoridades intervinieran y rescataran a las cuatro mujeres, quienes permanecían encerradas bajo el control de Ortiz Gil, quien les suministraba hospedaje y les permitía salir únicamente cuando el último cliente abandonaba el establecimiento.
Detalles de la investigación y el contexto de vulnerabilidad
La Fiscalía, a través de la Seccional Meta, continúa investigando el caso para esclarecer la posible participación de otras personas en esta red de explotación. La condición de vulnerabilidad de las víctimas, varias de ellas menores de edad, será considerada en el proceso, aunque la imputación no equivale a una condena. Hasta el momento, no se ha informado si el establecimiento comercial sigue abierto, ni se han proporcionado detalles sobre el restablecimiento de derechos de las adolescentes rescatadas. La alerta oportuna de la madre de una de las víctimas permitió desarticular este esquema de explotación sexual, que operaba con un control riguroso sobre las mujeres, bajo la promesa de un trabajo que nunca existió.










