Colombiano y esposa culpables por fraude millonario en Nueva York

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Un ciudadano colombiano y su esposa fueron declarados culpables en Estados Unidos por liderar un elaborado esquema de fraude que buscó apropiarse de más de 13 millones de dólares en fondos federales destinados a las poblaciones más vulnerables del país norteamericano. El veredicto contra Luis Pino-Copete, de 42 años y residente en Bogotá, y Jael Watts se conoció tras un juicio de varias semanas celebrado en Utica, estado de Nueva York, donde el jurado los halló responsables de conspiración para cometer fraude electrónico, falsificación de documentos y robo de identidad agravado, entre otros cargos. La sentencia está programada para el próximo 21 de enero de 2027 y las estafas ocurrieron entre julio de 2019 y octubre de 2025.

La pareja, que contrajo matrimonio en Colombia en 2023, operaba una compañía fantasma llamada Pearl Transit Corporation con sede en Nueva Jersey, desde la cual simulaban tener conductores en varios estados para transportar adultos mayores y personas con discapacidad, así como para brindar asistencia a personas sin hogar, incluyendo prótesis dentales impresas en 3D. Los fondos solicitados se dirigían a programas federales de la Sección 5310 de la Administración Federal de Tránsito, a la Subvención en Bloque para el Desarrollo Comunitario y a la Subvención para Soluciones de Emergencia del Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano, además de reclamaciones ante el Departamento de Transporte del Estado de Nueva York por 1.275.550 dólares.

Documentos falsos e identidades robadas

Para dar apariencia de legalidad a sus operaciones, la pareja presentaba nóminas y registros de beneficiarios con datos robados, incluyendo personas fallecidas o que ni siquiera tenían licencia de conducir. Pino-Copete figuraba como gerente regional de Pearl Transit, mientras que Watts se desempeñaba como gerente de operaciones. Las alertas sobre el fraude surgieron tras una auditoría de la Oficina del Contralor del Estado de Nueva York a finales de 2024, cuando Watts solicitó aproximadamente 750.000 dólares. Los investigadores recuperaron mensajes en los que la mujer hablaba de crear documentos falsos y escribió que debían estar comprometidos con ese trabajo.

El esquema también incluyó el desvío de más de 1.500.000 dólares procedentes de los estados de Georgia, Carolina del Norte y California hacia gastos personales. Entre los lujos financiados con el dinero público se encontraron más de 100.000 dólares en alquileres de vehículos Porsche y una cifra similar en compras en la exclusiva tienda Loro Piana en Manhattan. Los fondos solicitados bajo la Ley Cares también se destinaron a programas durante la pandemia de covid-19, lo que agrava aún más la naturaleza del fraude contra los contribuyentes estadounidenses.

«Dos estafadores más fueron llevados ante la justicia hoy gracias a @WHFraudTF. Jael Watts y el nacional colombiano Luis Pino-Copete fueron condenados por intentar robar más de 13 millones de dólares de dinero de los contribuyentes destinado a nuestros estadounidenses más vulnerables. Bajo el liderazgo de @POTUS y @VP, HUD no tolerará el abuso de ni un solo centavo. Las prótesis para personas sin hogar también fueron parte de las reclamaciones».

Scott Turner, secretario de Vivienda y Desarrollo Urbano de Estados Unidos

Las autoridades ordenaron una restitución de al menos 1.900.000 dólares, aunque las penas podrían ser significativamente mayores. Los acusados enfrentan una pena mínima obligatoria de dos años de prisión y una máxima de veinte, además de multas de hasta 250.000 dólares por cada uno. El jurado encontró a Watts culpable de un cargo de declaración falsa, uno de robo de identidad agravado y cinco de fraude electrónico, mientras que ambos fueron declarados culpables de los cargos de conspiración. La Administración Federal de Tránsito había suspendido a Pino-Copete de contrataciones federales el 17 de febrero de 2026, mientras que Watts y la empresa recibieron suspensión el 3 de diciembre de 2025.

Pino-Copete, quien ingresó a Estados Unidos con una visa expedida en diciembre de 2024 y se incorporó al esquema en enero de ese mismo año, podría ser expulsado del país norteamericano tras cumplir su condena debido a su estatus migratorio. Las prótesis dentales que ofrecían a personas sin hogar eran impresas en una vivienda con impresora 3D y cobradas a los pacientes por el escaneo y la instalación, un detalle que evidencia la sofisticación y a la vez la crudeza de un fraude que se aprovechó de quienes más necesitan ayuda estatal.

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