El cantante Pipe Bueno afirmó que su pareja, la creadora de contenido Luisa Fernanda W, perdió dos contratos publicitarios valorados en aproximadamente 500 millones de pesos colombianos, luego de que ella revelara en una entrevista las adicciones del artista que afectaron gravemente su relación. La información fue entregada durante una transmisión en vivo con el streamer Westcol, donde Pipe Bueno detalló que las marcas decidieron cancelar los acuerdos debido al riesgo reputacional que la controversia generaba para sus productos. Según el cantante, cada uno de los contratos cancelados rondaba los 250 millones de pesos, sumando una pérdida significativa para la pareja.
“Cuando pasó lo de Raba, llamaron dos marcas a cancelarle los contratos. Y yo me encendí una mierda. Y te estoy hablando de un contrato de doscientos, trescientos palos. Estoy hablando de plata”, declaró Pipe Bueno durante la transmisión. El artista aseguró que el temor al riesgo reputacional fue el factor determinante para que las empresas se retiraran, aunque evitó identificar las compañías involucradas o precisar si los contratos ya estaban firmados o se encontraban en proceso de negociación. La revelación se produjo después de que Luisa Fernanda W participara en el pódcast *Los hombres sí lloran*, conducido por el actor Juan Pablo Raba.
La entrevista que desató la polémica
En aquella conversación con Juan Pablo Raba, Pipe Bueno había confesado públicamente un periodo de consumo problemático de alcohol y drogas durante su estadía en México, una situación que llevó al límite su relación con Luisa Fernanda W. El cantante relató que ella decidió abandonar temporalmente el hogar junto a sus hijos y hospedarse en un hotel, mientras consideraba seriamente poner fin al vínculo. “Antes del desayuno me estaba tomando un café, pero le echaba dos copas de ron”, admitió Pipe Bueno en ese entonces, describiendo la gravedad de su adicción.
Las declaraciones generaron una fuerte reacción en redes sociales, donde algunos señalaron a Luisa Fernanda W por permanecer en la relación a pesar de las circunstancias, mientras otros la respaldaron por atreverse a hablar de su situación personal. Pipe Bueno reveló que, al enterarse de las cancelaciones, él y su pareja recurrieron a la oración juntos, y el cantante leyó un fragmento del libro *Su princesa* de Sheri Rose Shepherd, buscando fortaleza espiritual en medio de la crisis.
“El riesgo reputacional es lo que le da miedo a la gente”
Pipe Bueno, cantante
Sin embargo, el artista aseguró que las pérdidas económicas no duraron mucho. Días después de la oración, recibió llamadas de al menos dos o tres marcas —y hasta cuatro, según su relato— interesadas en nuevos acuerdos publicitarios que, en sus palabras, “compensaron con creces” lo perdido. “Lo que se fue volvió el doble”, afirmó, sin revelar montos exactos de los nuevos contratos. Además, mencionó que algunas empresas expresaron su apoyo a Luisa Fernanda W tras el escándalo, lo que contrasta con la decisión inicial de las dos marcas que cancelaron.
La historia de Pipe Bueno y Luisa Fernanda W ha puesto sobre la mesa el delicado equilibrio entre la vida personal de las figuras públicas y las decisiones comerciales de las marcas, en un contexto donde la reputación digital y la opinión pública juegan un papel cada vez más determinante. Mientras el cantante celebra haber recuperado el terreno perdido, la pareja continúa navegando las consecuencias de haber expuesto públicamente los momentos más oscuros de su relación.










