La influencer caleña Karen Sevillano, ganadora de la primera temporada del reality “La casa de los famosos Colombia”, desató un intenso debate en redes sociales luego de denunciar el costo de un plato de comida que consumió durante una visita a Medellín con su novio Juan David Zapata, también excompañero del programa. En un video difundido en Instagram y replicado por la cuenta Rechismes, Sevillano mostró su indignación al pagar 197.000 pesos por una sola comida, cifra que comparó directamente con el precio de un tiquete aéreo a San Andrés.
“Un plato de comida en Medellín, 197.000… Acá quién es que está viviendo, pues, Juanda”, expresó la creadora de contenido en el clip, mientras Zapata asentía y señalaba que “vale menos el tiquete”. Sevillano continuó su reclamo con una comparación que rápidamente se volvió viral: “Yo dije con 197.000 pesos, yo hago un asado. 197.000 pesos vale un tiquete de avión. Vale menos la entrada a San Andrés que un plato de comida en Medellín. ¿Qué es lo que está pasando, pues? No, no, no, no, yo para acá no vuelvo”. La queja, que surgió en un contexto donde la ciudad ha visto un incremento notable en los precios de la gastronomía y el hospedaje, generó opiniones divididas entre sus seguidores y otros usuarios.
El costo de vivir y comer en la capital antioqueña
Detrás del reclamo de Sevillano hay una realidad que enfrentan tanto turistas como residentes. Según datos del portal RentRemote y estimaciones del mercado local, los precios en Medellín varían drásticamente según la zona. Un menú del día básico, que incluye sopa, plato fuerte, arroz y jugo, puede costar entre 9.600 y 22.500 pesos. Sin embargo, en sectores turísticos como El Poblado, Provenza o Laureles, una cena por persona con bebida oscila entre 60.000 y 120.000 pesos, y en establecimientos exclusivos puede superar fácilmente los 200.000. El plato pagado por la influencer se ubica muy por encima de esos rangos, lo que explica su sorpresa.
El impacto económico no se limita a la alimentación. El arriendo en Medellín representa entre el 40% y el 55% del gasto mensual de una persona. En El Poblado, un apartamento amoblado de una habitación cuesta entre 1,9 y 3,8 millones de pesos mensuales, mientras que en Laureles o Envigado los precios bajan a un rango de 1,2 a 2,2 millones. Comer fuera con frecuencia en la zona más costosa puede llegar a representar un gasto mensual de hasta 1,1 millones de pesos, una cifra que contrasta con los 257.000 a 385.000 pesos que implica consumir menú del día cinco veces por semana.
“Mi reina si lo dices tú que ganas millones por una publicidad, cómo serán esos que apenas viven con el mínimo”
Usuario de redes sociales citado en el artículo
El comentario de un usuario, que se volvió recurrente en las reacciones al video de Sevillano, refleja la polarización que generó el episodio. Mientras algunos apoyaron su derecho a quejarse por los altos costos en una ciudad que se ha vuelto cada vez más cara para los turistas nacionales, otros señalaron que una figura pública con altos ingresos por publicidad debería dimensionar mejor su reclamo. La discusión, más allá de la anécdota, evidencia la brecha entre los precios de la oferta gastronómica en zonas exclusivas y el poder adquisitivo del colombiano promedio. Sevillano, quien reside en Cali, dejó claro que su molestia no es un capricho pasajero: “Yo para acá no vuelvo”, sentenció, dejando abierta la pregunta de si otros turistas nacionales seguirán su ejemplo ante los crecientes costos de la capital antioqueña.










