Ejército destruye mina ilegal del Clan del Golfo en San Rafael, Antioquia, con millonarias pérdidas

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La Cuarta Brigada del Ejército Nacional, a través del Batallón Especial Energético y Vial Nº 4, destruyó en la vereda El Ingenio del municipio de San Rafael, oriente antioqueño, una unidad de explotación ilícita de oro a cielo abierto que era operada por el Clan del Golfo. En el lugar, las tropas inutilizaron una excavadora que permanecía oculta entre ramas para evitar su detección aérea y hallaron, además, una antena de internet satelital conectada a un panel solar, turbinas diésel, motobombas, sistemas de succión, herramientas de soldadura, mangueras, lubricantes y combustibles. El operativo, cuya información fue difundida el 13 de junio de 2025, estaba dirigido a desarticular una de las principales fuentes de financiación de la Subestructura Pacificadores de Samaná.

La mina ilegal tenía una capacidad de extracción de aproximadamente 3.000 gramos de oro al mes, lo que representaba para la organización criminal ingresos superiores a los 1.300 millones de pesos mensuales. Con la destrucción de la maquinaria, los equipos y los insumos incautados, el Ejército estimó una afectación económica para la estructura delincuencial de 1.040 millones de pesos. Además del golpe financiero, la intervención busca frenar el grave daño ambiental que generaba esta actividad, pues la minería a cielo abierto implicaba la remoción de la capa orgánica del suelo, deforestación y el riesgo de contaminación de las fuentes hídricas por el uso de combustibles y lubricantes.

Una antena satelital, la pieza clave de la logística criminal

Uno de los hallazgos más relevantes durante el operativo fue la antena de internet satelital, alimentada por un panel solar, que era el principal mecanismo de comunicación de la unidad ilegal. Según el reporte oficial, este dispositivo permitía a los miembros del Clan del Golfo reportar el avance de la extracción del mineral a sus cabecillas y, al mismo tiempo, mantenerse alertados ante la presencia de la fuerza pública. De esta manera, la minería ilegal no solo representaba un crimen ambiental y económico, sino que estaba articulada con una sofisticada red de inteligencia criminal que facilitaba la evasión de los operativos militares en la región.

Tras la intervención, el Ejército Nacional reforzó la seguridad en la zona para impedir que otras estructuras criminales intenten reactivar la explotación o trasladar equipos hacia otros puntos del oriente antioqueño. La Cuarta Brigada indicó que mantendrá operaciones permanentes contra las redes que explotan yacimientos mineros de manera ilegal, con el fin de debilitar las finanzas del Clan del Golfo y frenar el deterioro ambiental que estas actividades provocan en las reservas naturales y en las comunidades que dependen del agua y el suelo de la región.

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