Una reconstrucción periodística basada en pruebas recopiladas por la Fiscalía General de la Nación revela que el exsubdirector de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd), Sneyder Pinilla, habría recibido una coima de 5.000 millones de pesos como parte del contrato de 40 carrotanques adjudicado para mitigar la crisis hídrica en La Guajira. El esquema de corrupción incluyó el fraccionamiento del soborno en cheques que eran cambiados en centros comerciales de Bogotá, y culminó con una visita de Pinilla al apartamento de Irma Solangel Torres, abogada de confianza y mano derecha del exsecretario jurídico de la Presidencia, Vladimir Fernández, apenas cinco días después de que se completara el pago.
Según los elementos de convicción recogidos por el ente acusador y analizados por la revista Cambio, el entramado comenzó el 29 de diciembre de 2023, cuando se entregó la primera parte del dinero. El contratista Luis Eduardo López Rosero, alias «el Pastuso», fue quien pactó la coima con Pinilla. Para materializar la transacción, Juan Camilo Llanos, otro contratista de la Ungrd, se encargaba de cambiar los cheques en distintos centros comerciales y luego hacía la entrega física del efectivo a Pinilla. Los cheques eran llevados por David López, emisario de «el Pastuso». La segunda parte del soborno, correspondiente al resto del pago, se efectuó los días 3 y 4 de enero de 2024.
La cita clave del 9 de enero
Los registros de geolocalización del teléfono celular de Sneyder Pinilla se convirtieron en una prueba determinante para la Fiscalía. El 9 de enero de 2024, Pinilla viajó a Bogotá y se dirigió directamente al conjunto residencial Balcones de Pablo Sexto, donde Torres tiene su apartamento. Dos días antes, el 3 de enero, tras una llamada de 8 minutos y 31 segundos con el entonces director de la Ungrd, Olmedo López, Pinilla había enviado un mensaje de texto fijando la cita: «09 de enero. En físico». En esa misma comunicación, Olmedo López habría recibido instrucciones que, según la reconstrucción, provenían de Vladimir Fernández, exsecretario jurídico de la Presidencia.
«Es que necesito que me recoja un dinero»
Sneyder Pinilla, en un chat del 2 de enero de 2024 con Juan Camilo Llanos
El contenido de los chats recuperados por la Fiscalía muestra cómo Pinilla coordinó con Llanos la logística del cobro. El 2 de enero, un día antes de la llamada con Olmedo López, Pinilla preguntó a Llanos si estaba en Bogotá y le indicó que necesitaba recoger dinero por asunto de «el jefe». La geolocalización, sin embargo, contradice la versión que el propio Pinilla ha dado ante la justicia. El exsubdirector ha declarado que esa coima de 5.000 millones la destinó a pagar una deuda de 4.000 millones que había adquirido en octubre de 2023 con el prestamista Pedro Castro, supuestamente para sobornar a los senadores Iván Name y Andrés Calle. Pero los teléfonos de Pinilla y Castro no coincidieron en la residencia del exfuncionario la noche del 10 de enero de 2024, cuando supuestamente se habría realizado la devolución del dinero.
El destino de los 5.000 millones
Las pruebas recopiladas también revelan inconsistencias en los registros de comunicación. No hay rastro de mensajes entre Pinilla y Castro en octubre de 2023 ni en enero de 2024 que respalden la coordinación del supuesto préstamo o la devolución. El primer mensaje entre ambos data del 16 de agosto de 2024, más de siete meses después de la presunta transacción. Según la declaración de Pinilla, él habría devuelto a Castro 4.267 millones de pesos, que incluían los 4.000 millones del préstamo más intereses. La Fiscalía continúa investigando el destino real de los 5.000 millones que habrían ingresado al circuito corrupto, mientras las miradas apuntan a los más altos niveles del Gobierno en el escándalo de los carrotanques de La Guajira, uno de los mayores casos de corrupción destapados en la actual administración.










