El ciclismo colombiano vivió este sábado 3 de octubre de 2026 uno de los momentos más emotivos de su historia reciente. Nairo Quintana, el boyacense de 36 años que durante 17 temporadas ilusionó a todo un país, dijo adiós al profesionalismo en el Giro dell’Emilia, en Italia, con un pasillo de honor de sus colegas, un video difundido por el Movistar Team y un llanto que no pudo contener al quitarse el casco por última vez. La escena, que recorrió el mundo en cuestión de minutos, tuvo un capítulo adicional cuando Rigoberto Urán, exciclista colombiano y compañero de generación, le dedicó un mensaje en Instagram: “Rey, bienvenido a la nueva vida”.
La carrera elegida para el adiós no fue casual. Quintana había ganado precisamente el Giro dell’Emilia el 6 de octubre de 2012, cuando apenas comenzaba su primera etapa con el Movistar Team. Catorce años después, el mismo escenario sirvió para cerrar un ciclo que incluyó 53 victorias profesionales —42 de ellas con la escuadra telefónica—, un Giro de Italia en 2014, una Vuelta a España en 2016, dos Tirreno-Adriático, un Tour de Romandía y decenas de etapas en las tres grandes vueltas. En el Tour de Francia fue dos veces subcampeón y una vez tercero; en el Giro logró también un segundo puesto; y en la Vuelta a País Vasco sumó una victoria y un tercer lugar. Su palmarés se completa con dos títulos y un segundo en Tirreno-Adriático, una victoria y un subcampeonato en la Vuelta a Cataluña, y un segundo en París-Niza.
Una despedida entre lágrimas y reconocimientos
El video que difundió el Movistar Team mostró instantes de la intimidad de Quintana con sus compañeros, su familia y el personal de la escuadra antes de la última competencia. Allí, el masajista Ibai Uriarte se dirigió a él con palabras cargadas de admiración: “¿Qué vamos a hablar de este hombre? Todo aficionado colombiano que se acerca al autobús, yo creo que la admiración que tiene hacia ti no es solo deportiva”. El propio Quintana, visiblemente conmovido, confesó que una de las preguntas más frecuentes de su hijo pequeño lo había acompañado durante los últimos meses: “Todos los días me acelera ver si vuelvo a ganar alguna carrera. Todos decían: ‘No, pero si mi papá es bueno, ¿y por qué se toman fotos con mi papá y dicen que es bueno, es bueno?’”.
“Rey, bienvenido a la nueva vida”
Rigoberto Urán, exciclista profesional colombiano (en Instagram)
La organización del Giro dell’Emilia también le rindió homenaje con una voz oficial que resonó en el pelotón: “Mientras tanto, se ha llevado a casa un Giro de Italia, una Vuelta a España, dos Tirreno-Adriático, un Tour de Romandía y ha ganado decenas de etapas. Es el momento de reservar el aplauso más grande, el aplauso más bello: ¡Nairo Quintana!”. El colombiano, que comenzó su carrera con Movistar Team en 2012 y luego pasó por Arkéa-Samsic antes de regresar al equipo español en 2024, agradeció al final “por el legado, que al final hay que trabajar, soñar y puedes llegar”. Y ya sin micrófonos, con la voz quebrada y los ojos rojos, soltó: “Pero, ya lloré”.
Pese al retiro del pelotón profesional, Quintana no se despedirá del todo de la bicicleta: entre el 9 y el 11 de octubre de 2026 participará en el Gran Fondo Nairo Quintana Fest en Cartagena, un evento para aficionados que no modifica su decisión de dejar la competición de élite. Con 17 temporadas, 53 triunfos y un lugar inamovible en la memoria del deporte colombiano, el boyacense cierra un capítulo que, como escribió Urán, da paso a una nueva vida.










