Un niño de 10 años, residente en el municipio de Caldas (Antioquia), denunció a través de un video en redes sociales la grave omisión en su atención médica. José Alejandro Chitiva padece un glioblastoma cerebral de grado 4, un tumor maligno de crecimiento rápido, desde hace cuatro años. Sin embargo, durante más de un año ha sido atendido únicamente por un médico general, sin recibir valoración de especialistas ni los medicamentos que requiere, lo que ha provocado un deterioro en su calidad de vida y el sufrimiento de su familia.
La denuncia, difundida por el propio menor en un mensaje dirigido al presidente de la República y al gobernador de Antioquia, fue visibilizada por el abogado y líder social del sur de Antioquia, Carlos Andrés Montoya. En el video, José Alejandro expresó sin rodeos su sufrimiento:
«Amigos, hoy quiero pedirles que me ayuden a hacer llegar este video al señor presidente y al gobernador, porque he visto que ellos ayudan a los niños. Sufro mucho al ver a mi mamá angustiada por mí. Casi todos los días me sangra la nariz y ella tiene que sostenerme la cabeza. Ya no quiero seguir pasando por esto».
José Alejandro Chitiva, menor paciente
La publicación del video tuvo un efecto inmediato. El gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, respondió directamente al menor con un mensaje en el que se comprometió a activar todas las gestiones necesarias para garantizar la atención médica especializada y la entrega de medicamentos. «Vamos a apoyar toda la gestión y no vamos a escatimar esfuerzos para que este niño reciba la atención especializada y los medicamentos que requiere de manera urgente. La salud de nuestros menores es una prioridad absoluta y ningún trámite administrativo puede estar por encima de la vida», afirmó Rendón.
Acompañamiento integral y acciones ante la Superintendencia
El mandatario departamental ordenó que profesionales del área psicosocial visiten el hogar de la familia Chitiva para brindar acompañamiento integral y ayudar a la madre del menor en la búsqueda de un empleo. Asimismo, la Gobernación de Antioquia informó que ha elevado el caso ante la Superintendencia Nacional de Salud y mantiene comunicación permanente con la Nueva EPS, la entidad responsable de la atención del niño, para exigir que cumpla con los servicios requeridos sin más demoras.
«Pronto llegarán a tu casa mis compañeros de trabajo, un equipo psicosocial de la Gobernación de Antioquia, para brindar acompañamiento integral y apoyar a tu mamá en la búsqueda de trabajo. Seguiremos al frente de esta situación para asegurar que la atención médica y el tratamiento que necesitas se cumplan sin más dilaciones. Te mando un abrazo muy grande y que Dios te acompañe».
Andrés Julián Rendón, gobernador de Antioquia
El caso de José Alejandro evidencia las fallas del sistema de salud colombiano cuando se trata de atender enfermedades complejas en la infancia. Su diagnóstico, un glioblastoma cerebral grado 4, es un tumor extremadamente agresivo que requiere seguimiento oncológico riguroso. Sin embargo, la familia ha tenido que recurrir a la Secretaría de Salud cada vez que necesita gestionar los medicamentos, ya que el proceso no avanza sin la intervención de dicha entidad. Este vacío en la prestación del servicio ha mantenido al menor sin valoración especializada durante más de un año, lo que ha generado un riesgo innecesario para su vida.
José Alejandro, quien sueña con ser futbolista profesional y admira profundamente a James Rodríguez, a quien considera su ídolo, espera que su clamor no quede en el olvido. La Gobernación de Antioquia se comprometió a dar seguimiento continuo al caso y a garantizar que reciba la atención que merece. Mientras tanto, la Nueva EPS y la Superintendencia Nacional de Salud han sido puestas en alerta para que actúen con la celeridad que exige una situación de esta naturaleza.
La Gobernación de Antioquia reiteró que la salud de los menores es una prioridad absoluta y que ningún trámite administrativo puede estar por encima de la vida. El gobernador Andrés Julián Rendón ha prometido no escatimar recursos para que José Alejandro acceda a una atención digna y oportuna, y ha instado a las entidades de salud a cumplir con su deber de manera urgente. El pequeño, mientras tanto, aferrado a su sueño de ser futbolista, espera que su historia tenga un final distinto al que el sistema le había impuesto.










