El ministro de Agricultura, Indalecio Dangond, generó polémica durante un encuentro con campesinos en Urumita, La Guajira, al recomendarles abandonar el cultivo de arroz y sembrar marañón, argumentando que el arroz ya no es negocio por su alta demanda de agua, los altos costos de producción y la pérdida de rentabilidad. La declaración provocó un intenso debate sobre las políticas agrícolas regionales, en medio de la caída cercana al 30% en el precio del arroz paddy verde frente a los máximos de 2023, que hoy se sitúa en cerca de 1,45 millones de pesos por tonelada, y los efectos del fenómeno de El Niño que golpearon la producción arrocera.
Dangond aseguró que el marañón ofrece una rentabilidad superior al 24%, mientras que el arroz se ha vuelto riesgoso y exige demasiada agua, condiciones que no se adaptan al suelo y clima del Caribe. La recomendación, sin embargo, fue matizada por el exviceministro de Asuntos Agropecuarios Juan Gonzalo Botero, quien precisó que la sugerencia aplica exclusivamente al arroz cultivado en La Guajira y Cesar, y no a la producción nacional. Botero, quien durante su gestión firmó un acuerdo de cadena para impulsar el marañón en La Guajira y Vichada, defendió que el arroz sigue siendo un producto de la canasta básica, pero pidió distinguir las condiciones de cada zona productora, como los Llanos Orientales, Tolima y Huila, Norte de Santander o Bajo Cauca.
El marañón: un cultivo con potencial exportador
El marañón, conocido también como anacardo, cajú, merey o nuez de la India, tiene su corazón productivo en Vichada, donde se concentra más del 90% de la producción nacional. Este departamento cuenta actualmente entre 8.200 y 8.500 hectáreas sembradas, con una proyección de expansión que supera las 20.000 hectáreas. El rendimiento promedio del marañón es de 2,39 toneladas por hectárea, lo que lo ubica como el segundo cultivo en área sembrada en Vichada, solo detrás de la palma de aceite. En Puerto Carreño opera una planta procesadora con capacidad de 1.000 toneladas al año, que genera 150 empleos formales directos. El mercado internacional del marañón mueve entre 7.000 y 8.000 millones de dólares anuales, con precios que van desde 900.000 a 2.000.000 de pesos por tonelada de nuez con cáscara sin procesar, hasta alrededor de 9.500 dólares por tonelada de almendra procesada para exportación. En el mercado mayorista local, la almendra procesada se vende a 60.000 pesos el kilogramo o 600.000 pesos por bolsa de 10 kilos. El Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) realiza inspecciones, vigilancia, control epidemiológico fitosanitario y certificaciones de exportación para este cultivo, cuyos principales mercados internacionales son Estados Unidos, India y Vietnam, con estrictos controles fitosanitarios. Además, el marañón aporta grasas insaturadas, proteínas, minerales y antioxidantes beneficiosos para la salud cardiovascular, según señala Alpina.
«El arroz ya no es negocio. No siembren arroz, no es negocio el arroz. Es muy riesgoso, necesita mucha agua. Siembren marañón; el marañón da rentabilidad por encima del 24%»
Indalecio Dangond, ministro de Agricultura
La crisis del arroz y las voces de la oposición
Frente a la situación económica de los productores, Fedearroz expresó su preocupación y solidaridad al Ministerio de Agricultura, mientras que el representante a la Cámara por el Centro Democrático, John Jairo Berrío, pidió no enfrentar los dos cultivos y abogó por políticas ajustadas a la vocación agrícola de cada región. Berrío subrayó que es clave entender el contexto de cada producto, su participación en la seguridad alimentaria y su impacto en la población agrícola. En ese sentido, Botero propuso regular el área de siembra de arroz en 500.000 hectáreas entre los dos períodos anuales para evitar sobreoferta y problemas de precio, recordando que la polémica surge también por el aumento de importaciones legales, el ingreso de arroz de Ecuador y Estados Unidos, y la falta de garantías de compra de algunos molinos. Los precios mínimos de referencia por tonelada de arroz en libertad regulada varían por región: en el Centro son 1.589.489 pesos; en Santanderes, 1.555.398; en la Costa Norte, 1.512.785; en Bajo Cauca, 1.491.478; y en los Llanos Orientales, 1.457.387. El debate sigue abierto, mientras los campesinos de La Guajira y Cesar evalúan si el marañón, que debe tostarse o procesarse para eliminar un aceite irritante presente en su cáscara cruda, puede ser realmente la alternativa rentable que promete el Gobierno.










