El expresidente colombiano Iván Duque celebró este lunes la ventaja obtenida por el candidato del Partido Liberal, Flávio Bolsonaro, sobre el actual mandatario Luiz Inácio Lula da Silva, en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil. A través de un mensaje en sus redes sociales, Duque afirmó que este resultado fortalece la institucionalidad y el respeto por la voluntad popular, en un proceso donde ninguno de los aspirantes alcanzó el 50% de los votos válidos, por lo que se enfrentarán en una segunda vuelta prevista para el 25 de octubre.
Con el 98,36% de los votos escrutados por el Tribunal Superior Electoral (TSE), Flávio Bolsonaro alcanzó el 47,31% de los sufragios, mientras que Lula da Silva obtuvo el 44,83%. Los resultados superaron los pronósticos de las principales encuestadoras, que anticipaban una ventaja más amplia para el candidato de la izquierda. En su mensaje, Duque expresó: “Felicitaciones a Flavio Bolsonaro por su victoria en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil”. Agregó: “También nuestro reconocimiento a las instituciones brasileñas y a todos los ciudadanos que participaron en una jornada democrática que fortalece la institucionalidad y el respeto por la voluntad popular. Brasil es fundamental para el presente y el futuro de América Latina”.
Reacciones divididas en Colombia frente al resultado electoral
Las reacciones en Colombia no tardaron en llegar y reflejaron una profunda división entre quienes celebran la ventaja de Bolsonaro y quienes advierten sobre riesgos para la democracia brasileña. Entre los primeros se encuentran el economista Andrés Moreno Jaramillo, el abogado Santiago Vélez y el analista Álvaro Villa. Santiago Vélez aseguró que “América Latina está girando a la derecha y Bolsonaro va adelante en Brasil. Argentina, Chile, Colombia, Perú, Ecuador y Bolivia ya cambiaron de rumbo. Si Brasil confirma la tendencia, México quedará como el gran bastión de la izquierda”. Por su parte, Álvaro Villa lanzó una crítica directa a los sectores de izquierda que atribuyen el resultado a factores externos: “Que no venga ahora la izquierda a culpar a agentes externos: que las redes, que Trump, que la gran prensa, que el fascismo, que Fernando Cerimedo. Reducir a todos los votantes de un continente a víctimas de una manipulación oscura es una falta de respeto y una brutalidad. No, señores. Estos son hechos irrefutables: la izquierda ha fracasado en Latinoamérica”.
“Así como lo vivimos en junio de este año en Colombia, Lula y Bolsonaro no son proyectos equivalentes. Flávio arrastra el pasado de su padre: condenado a más de 27 años de prisión por intento de golpe de Estado. Mientras tanto, Lula llega con resultados sociales concretos”.
Duvalier Sánchez, senador del Partido Alianza Verde
El senador Duvalier Sánchez, del Partido Alianza Verde, fue una de las voces más críticas desde el espectro político colombiano. En su intervención, Sánchez comparó la situación brasileña con lo ocurrido en Colombia durante las elecciones de junio pasado, cuando se enfrentaron el presidente Gustavo Petro y Rodolfo Hernández. “Así como lo vivimos en junio de este año en Colombia, Lula y Bolsonaro no son proyectos equivalentes. Flávio arrastra el pasado de su padre: condenado a más de 27 años de prisión por intento de golpe de Estado. Mientras tanto, Lula llega con resultados sociales concretos”, afirmó. Sánchez también hizo un llamado a la transparencia en el proceso restante: “En los 21 días que faltan para la segunda vuelta, Brasil merece una campaña en la que sea la voluntad de los brasileños quien decida, no gobiernos extranjeros ni el sistema propagandístico mundial que ha interferido ya en otras elecciones”.
El politólogo Sebastián Londoño fue aún más enfático al plantear la necesidad de una reacción contundente desde la izquierda latinoamericana. “Mientras la extrema derecha sigue radicalizándose, la izquierda apela a un centro prácticamente inexistente. Es la hora de la radicalización. Necesitamos una izquierda movilizada, sin miedo a ideas audaces y radicales”, aseguró Londoño, quien considera que la ventaja de Bolsonaro es una señal de alarma para los movimientos progresistas de la región. El contexto económico y social que ha manejado el gobierno de Lula da Silva es uno de los puntos que sus defensores esgrimen como argumento a su favor: bajo su mandato, 8,6 millones de personas salieron de la pobreza entre 2023 y 2024, el desempleo se ubicó en el 5,4% y la inflación anual alcanzó el 4,22%. Sin embargo, estos indicadores no fueron suficientes para evitar la ajustada diferencia en la primera vuelta.
La segunda vuelta del 25 de octubre definirá no solo el rumbo político, económico y democrático de Brasil, sino que tendrá un impacto directo en toda América Latina. Mientras Iván Duque celebra lo que considera una muestra de institucionalidad, otros sectores advierten sobre el riesgo de un retroceso autoritario en la región. Lo cierto es que, con una diferencia de apenas 2,48 puntos porcentuales, la contienda entre Bolsonaro y Lula está lejos de estar definida, y ambos bandos se preparan para una campaña intensa en las próximas tres semanas.










