La Alcaldía ejecuta obras por $132 millones para restaurar infraestructuras dañadas por el reciente temblor e interviene la vía hacia Montebonito tras una pérdida de banca. A la par, el municipio apuesta por la economía local con el lanzamiento del I Concurso de Cafés Tostados de Alta Calidad

A casi dos meses del sismo que sacudió al departamento de Caldas, el municipio de Marulanda avanza en un plan integral de recuperación que abarca desde la estabilización de viviendas y vías, hasta el fortalecimiento de su sector agrícola.
En el frente de infraestructura habitacional, la Alcaldía local inició la intervención de cuatro viviendas que sufrieron daños significativos tras el movimiento telúrico, para lo cual se destinó una inversión de $132 millones. La secretaria de Planeación y Obras Públicas, Mayra Alejandra Ramírez, detalló que los trabajos incluyen la construcción de un muro de contención, obras de cimentación, levantamiento de vigas y columnas, así como la reconstrucción de cocinas gravemente afectadas.
De manera complementaria, la administración, en gestión con el Banco de Materiales de la Gobernación de Caldas, ha entregado insumos a 20 familias afectadas en una primera etapa, con la proyección de continuar las ayudas.
La movilidad territorial es otro de los ejes de acción. En el sector conocido como Letras, la pérdida de banca había comprometido la comunicación entre la cabecera municipal y el corregimiento de Montebonito. Actualmente, con el respaldo de la Secretaría de Infraestructura departamental y Promueve Más, se adelanta el reforzamiento de un muro de contención que permitirá habilitar el tránsito de manera segura y restablecer la conectividad entre ambas poblaciones.
Finalmente, en medio de estos esfuerzos de recuperación física, Marulanda proyecta un impulso a su economía local de cara a las próximas Fiestas de la Tolda, que se celebrarán del 30 de octubre al 2 de noviembre en Montebonito. Durante estas festividades, se llevará a cabo por primera vez el Concurso de Cafés Tostados de Alta Calidad, una iniciativa articulada con el Comité Departamental de Cafeteros.
El certamen, que entregará una bolsa de premios de $10 millones, busca visibilizar los perfiles de taza de los productores locales y abrirles puertas en nuevos mercados. Además del incentivo económico, las familias cafeteras recibirán acompañamiento técnico especializado en los procesos de tostión, empaque y comercialización, consolidando al café de la región como un motor de desarrollo en esta etapa de reactivación.










