La Dirección Nacional de Inteligencia (DNI) enfrenta serias acusaciones sobre presuntas irregularidades cometidas durante la administración del presidente Gustavo Petro, según reveló Caracol Radio. Entre los señalamientos se incluyen la manipulación de bases de datos de agentes, compras de armas sin justificación operativa y la suspensión de cursos de capacitación en la Escuela Nacional de Inteligencia (ENI) durante cuatro años. La denuncia también vincula a Liliana Olaya, coordinadora de Análisis de Contrainteligencia de la DNI y madre de la influenciadora Gabriela Muñoz, conocida como “mariposa amarilla”, quien ha sido cercana al entorno presidencial.
De acuerdo con la información conocida por Caracol Radio, la base de datos confidencial de agentes habría sido alterada por un antiguo jefe del área de contrainteligencia, cuyo nombre no fue revelado. Además, se habrían adelantado adquisiciones de armamento letal mediante contratos con Indumil sin que mediara una justificación operativa clara. A esto se suma la falta de cursos en la Escuela Nacional de Inteligencia durante los cuatro años que lleva el gobierno Petro, lo que implica una interrupción total en la formación de personal especializado. También se menciona la vinculación de personas sin cumplir los parámetros establecidos y la adquisición de un dron, aunque sin mayores detalles.
El vínculo familiar y los cuestionamientos políticos
La cercanía de Gabriela Muñoz con el presidente Petro ha puesto el foco en estas denuncias. Muñoz, activista y creadora de contenido, ocupó inicialmente un cargo asistencial en la Aeronáutica Civil y luego una Unidad de Trabajo Legislativo (UTL) en el Congreso, lo que generó cuestionamientos sobre un posible uso de influencias en la entidad aeronáutica. Su madre, Liliana Olaya, laboraba en la DNI como coordinadora de Análisis de Contrainteligencia al momento de las presuntas irregularidades. Sin embargo, las denuncias no responsabilizan directamente a Olaya por los hechos señalados, y se limitan a describir una serie de fallas administrativas y de procedimiento en el manejo de datos confidenciales y contrataciones.
El informe de Caracol Radio no incluye declaraciones textuales de los involucrados ni de la DNI, pero detalla observaciones sobre la forma en que se manejaron los procesos internos del organismo de inteligencia. La falta de capacitación durante cuatro años en la ENI, sumada a la adquisición de armamento sin justificación y la presunta manipulación de bases de datos, configura un panorama de posible desorden administrativo que ahora es objeto de escrutinio público. La noticia, que ya circula en medios nacionales, añade presión sobre un gobierno que ha hecho de la transparencia uno de sus ejes discursivos.










